Cuba: Orlando Borrego fue un pedazo de historia revolucionaria

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En la noche del viernes 25 de junio falleció a los 85 años de edad, a causa de la COVID-19, el combatiente revolucionario Orlando Borrego Díaz, escritor y economista, quien fuera uno de los compañeros más cercanos a Ernesto Che Guevara desde su ingreso a la Columna 8 “Ciro Redondo”, comandada por el guerrillero argentino, en la cual alcanzó el grado de primer teniente.

Después del triunfo de la Revolución ocupó los cargos de Jefe de la Junta Económica Militar del Regimiento de la Cabaña (1959), Segundo Jefe del Departamento de Industrialización y posteriormente, Jefe de dicho departamento (1959-1960).

Asimismo, fue subsecretario de Industrias Básicas, viceministro primero del Ministerio de Industrias (1961-1964), ministro de la Industria Azucarera (1964-1968) y asesor del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros (1973-1980).

Se licenció en Economía por la Universidad de La Habana (UH) en 1973 y en 1980 se doctoró en Ciencias Económicas en el Instituto de Economía Matemática de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética.

Al triunfo de la Revolución Bolivariana y a solicitud de presidente, Comandante Hugo Chávez Frías, cumplió varias tareas de asesoría y cooperación asignadas como la organización de la Escuela Nacional de Planificación, conferencias en la Asamblea Nacional de Venezuela sobre los Modelos Económicos experimentados en Cuba, organización Integral del Estado Barinas a solicitud del compañero Gobernador del Estado Adán Chávez Frías, con la aprobación del presidente  Hugo Chávez, asesoría durante tres años de la Misión Che Guevara, viajando periódicamente a ese país para cumplir estas funciones, pues estas fueron desempeñadas simultáneamente con su labor como asesor del Ministro del Transporte de nuestro país.

En marzo del 2014 se jubiló oficialmente del MITRANS y continuó asesorando y colaborando con la Sociedad Cultural José Martí y el Programa Martiano y con la Asociación Nacional de Economistas de Cuba (ANEC).

En Mayo de ese propio año (2014) viajó a la República Bolivariana de Venezuela a solicitud de su presidente, Nicolás Maduro Moro, para colaborar y asesorar en algunas tareas fundamentalmente de carácter académico y como continuidad de lo indicado por el Comandante Hugo Chávez Frías, trabajo que culminó a mediados de abril del 2015, con una evaluación altamente positiva.

También asesoró la cátedra “Che Guevara” de la UH y el ministerio de Transporte de Cuba.

Entre sus publicaciones más conocidas se encuentran: “El desarrollo de la industria azucarera en Cuba” (1965), “La ciencia de dirección, antecedentes y enfoques actuales” (1987), “El Che en el socialismo” (1989), “El Che en el siglo XXI”.

A continuación reproducimos las palabras pronunciadas con motivo a su jubilación como asesor del Ministerio del Transporte en 2014

Hacer una reseña resulta un desafío, sobre todo para los que no ejercemos el oficio periodístico. Sin embargo, cuando esta refiere la vida de algunos hombres, más que un reto resulta un privilegio. Pero  ¿cómo abordar una vida rica llena de trabajo y lucha? 

La historia comenzó el 3 de marzo de 1936 en Holguín, antigua provincia de Oriente, fruto del joven matrimonio entre Gerardo y Elcónida. 

Ese carácter que revelaría el niño con los años, ya mostraba sus destellos en las Escuelas Primaria en “La Flor” y el Colegio “Los amigos” donde cursó la educación primaria. 

Luego, el joven de 12 años, Ingresaría a la Academia Pitman donde hizo el técnico medio en contabilidad, mecanografía e inglés. 

Meses más tarde comenzó la escuela de comercio de Holguín donde se formó como contador hasta 1957. 

Pero más allá de la infancia y la temprana juventud ¿Cómo resumir y reflejar en su justa medida al hombre íntegro y de carácter? ¿Qué podríamos mencionar de un imprescindible, de esos que luchan todos los días? Tendríamos que hablar entonces del trabajador incansable, dirigente y profesor; del economista y escritor, del orador y doctor; del revolucionario y asesor. Si agregamos al luchador del pensamiento agudo y tenaz defensor de la vida, pensamiento y obra del Ché,  no podríamos hablar de otro, sino, de Orlando Borrego Díaz, a quien en la mañana de hoy cariñosamente despedimos, por su jubilación….     

El joven Orlando fue miembro del movimiento 26 de julio en Holguín desde sus inicios, es fundador de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), del Partido Unido de la Revolución Socialista (PURS) y del Partido Comunista de Cuba.  

En 1959 fue Ayudante del Regimiento “Leoncio Vidal” en Santa Clara, Jefe de la Junta Económica Militar del regimiento de la Cabaña al Mando de Ernesto Guevara y Director del Departamento de Industrialización del INRA hasta 1961. 

En el propio año 1961 pasa a ser Viceministro de Industrias y posteriormente Viceministro Primero hasta 1964 donde es nombrado Ministro de la Industria Azucarera. 

Esos pocos pero muy intensos años junto al Che, marcarían la vida y el hacer de Borrego.  

En 1965 participa como delegado en el Primer Congreso del Partido y en 1969 estudia la Licenciatura en economía en la Universidad de la Habana simultaneando además el 2º año de Ingeniería Industrial en la CUJAE y un curso de francés en la Escuela de Comercio Exterior. 

En 1972, durante su último año de Licenciatura, imparte clases de Economía Política en el Instituto de Relaciones Internacionales. 

Una vez culminados sus estudios superiores, Borrego se convierte en Asesor del Comandante de la Revolución Guillermo García Frías, en ese entonces Vicepresidente del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.

En 1976, todavía en su puesto de asesor, Cursa el Doctorado en Ciencias Económicas en el Instituto de Economía y Matemática de la Academia de Ciencias de la URSS y un año después de graduado, en 1981, es nombrado Director de CUFLET y Asesor Económico de la Cátedra Ché Guevara de la Universidad de la Habana.

Desde 1986 es nombrado asesor del Ministro de Transporte, lugar donde ha desarrollado un valioso trabajo que le ha merecido el reconocimiento de sus compañeros y dirigentes.

Borrego ha aportado también su experiencia y preparación profesional tanto en la arena nacional como en la internacional, en esferas tan diversas como el diseño y la organización del producto “Ecoturismo” en Cuba, o la asesoría a la Asamblea Nacional Bolivariana de Venezuela, siete de sus ministerios, el Estado Barinas y la Misión Ché Guevara, esta última a petición expresa del Comandante Chávez. 

Por sus resultados ha obtenido múltiples reconocimientos y condecoraciones tales como: 

  • La Medalla como Combatiente de la Columna Ciro Redondo, en 1960; 
  • La Medalla Conmemorativa del XX Aniversario de la Revolución, firmada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en 1973, 
  • Las medallas “Combatiente de la lucha Clandestina” y la de “Combatiente de la Guerra de Liberación”, 
  • Las medallas por los XX, 30 y 50 aniversario del triunfo de la Revolución, esta última en el 2006. 
  • Y el sello conmemorativo 40 Aniversario de la Fundación del Instituto Superior Pedagógico “José de la Luz y Caballero” en su natal Holguín en el 2013. 

Adicionalmente ha aportado sus conocimientos impartiendo conversatorios sobre la obra y pensamiento del Ché tanto en Cuba como en el exterior. Ha sido entrevistado e invitado por múltiples medios de la prensa escrita, radial y la televisiva entre los que se destacan 7 ediciones de Aló Presidente en la República Bolivariana de Venezuela, en su mayoría invitado por el Comandante Hugo Chávez.

Borrego es autor además de decenas de artículos y publicaciones desde el temprano 1966 hasta la fecha. Ahora prepara su próximo libro, 

Hasta aquí pareciera, que en esta intensa vida laboral y revolucionaria, no alcanzaran los días para más, sin embargo, Borrego comparte con sus amigos, familiares y esposa. Vive con la fuerza y la mirada examinadora de siempre, sabiendo que sólo así, se ha cumplido bien la obra de la vida.

Hoy es un día especial porque Borrego cumple además 78 años, y ya que no tenemos unas cajitas de cigarros Kent que regalarle como lo hacía el Ché, hemos querido entregarle este momento de respeto y admiración, felicitarlo por su cumpleaños y despedirlo, con la frase más conocida de su inspirador, 

¡Hasta la Victoria Siempre!

Orlando Borrego el fiel amigo del Che Guevara que se convirtió en un puente entre Castro y Chávez. Vasapollo: fue un pedazo de historia revolucionaria

“Yo diría que actualmente trato de seguir siendo alumno del Che, tratando de acercarme lo más posible cada día a su mensaje revolucionario, a sus ideas y mantener vivo su pensamiento, en sentido general, dentro del complejo mundo en el que vive. hoy vivimos”. El economista cubano Orlando Borrego, quien fuera viceministro del Che Guevara hace medio siglo, en su extraordinaria experiencia de gobierno, a raíz de la Revolución castrista, fallecido hoy a los 85 años en La Habana, se refirió a sí mismo en estos términos. Protagonista y testigo de los primeros pasos de un país liberado de la opresión capitalista (y racista) que lo había condenado a una eterna Edad Media, Orlando luego de la revolución bolivariana en Venezuela fue enviado por Fidel Castro para ayudar a Chávez, como economista experto, para dibujar con otros estudiosos, incluyendo a nuestro Luciano Vasapollo, las nuevas instituciones y la planificación necesaria para hacerlas funcionar.

“Orlando Borrego – dice Vasapollo a FarodiRoma – encarnó la historia de la tensión y las demandas revolucionarias que, desde José Martí pasando por la gran empresa revolucionaria cubana, alcanzó la revolución bolivariana. A través del testimonio de Borrego y su experiencia revolucionaria, militante, como luchador, como comunista y como miembro del gobierno que surgió de la revolución, entendemos la estrecha relación entre Cuba y el revolucionario bolivariano, entre Fidel y el líder de la revolución venezolana, Hugo Chávez“.

Una historia muy singular, quizás única, que ha fomentado la amistad entre Cuba y la revolución bolivariana, entre Fidel y el líder de la revolución venezolana, Hugo Chávez. Una experiencia que contribuyó a la continuidad entre el guevarismo, el ejemplo del Che, los ideales de la revolución cubana y el socialismo en la visión de Chávez.

Un vínculo profundo materializado a través de la continua tensión unitaria y cooperación entre los dos países, entre las dos grandes experiencias revolucionarias que, primero, darán vida al ALBA latinoamericano, una etapa más en la larga historia de independencia y unidad del continente, en una llave revolucionaria. Amigo cercano del Che, Borrego ofreció su relación de colaboración con sinceridad y humildad, primero a Fidel Castro, pero también a Hugo Chávez. En su libro “Seguir luchando”, escrito con Vasapollo, surge la línea de continuidad entre el pensamiento y la práctica revolucionaria de la que Cuba ha representado una formidable vanguardia para todo el continente latinoamericano; y que está plenamente presente en palabras de Chávez, palabras que confirman plenamente la convivencia del vínculo revolucionario entre países y pueblos y de los aspectos particulares propios de la revolución en Cuba y Venezuela. Pero la vida misma y el testimonio integral de Orlando Borrego son prueba viviente del hilo rojo que aún hoy une los destinos de los pueblos que luchan por el antiimperialismo, la independencia y el socialismo.

“Empecé con el Che en la guerrilla, luego – dijo Borrego – Tuve el privilegio de trabajar con él como segundo jefe del Departamento de Recepción del INRA – Instituto Nacional de Reforma Agraria – y posteriormente Viceprimer Ministro de Industria, hasta unos meses antes de que el Che saliera de Cuba.En todos estos  años me he dedicado a la labor directiva, posteriormente como concejal en el sector económico del Ministerio. Y siempre – confió Borrego – he seguido muy apegado a su familia, a sus hijos. Desde hace un tiempo intento transmitirles el pensamiento de su padre, estamos estudiando intensamente todos los aspectos tanto desde el punto de vista económico como social. Todo este trabajo es importante para que los niños conozcan el pensamiento del Che y sepan transmitirlo y difundirlo por el mundo. Por eso trato, a mi edad, de seguir en la misma línea y trato de aportar, dentro de los límites de mis posibilidades, todo lo que pueda para este proyecto revolucionario, que sigue siendo el mismo que defendió el Che, junto a los principales. líder de la Revolución Cubana, con quien siempre se ha identificado profundamente y siempre ha mantenido una unidad total de pensamiento y línea de acción”.

Aquí, la narración de Orlando Borrego supo ofrecer una lectura muchas veces íntima y siempre serena de las páginas de la historia que vivió, sin intentar nunca ponerse en el centro de la escena. También había conocido y alentado a FarodiRoma en las conversaciones que mantuvo en La Habana con el editor de este diario en línea que pretende actuar como puente entre las experiencias latinoamericanas y el otro Sur del mundo con la cultura italiana, así como entre el marxismo y la doctrina social. La editoria  y la comunicación fueron, al fin y al cabo, pasiones cultivadas en los últimos años y no solo por Borrego. Vasapollo recuerda: “Escribimos varios libros y documentos juntos, luego él presentó el mío en Cuba y yo hice lo mismo por el suyo en Italia, le encantaron estas ocasiones (foto abajo, con Vasapollo, Rita Martufi, el héroe cubano Ramón Labanino y Salvatore Izzo) pero siempre ponia en primer lugar las ideas y la historia revolucionaria. Nunca su persona ”.

“Yo era un estudiante de la provincia de Holguín, una antigua provincia de Oriente. Participé en las luchas revolucionarias de esta provincia y en cierto momento, por las condiciones que existían, me uní a la columna del Che cuando la guerrilla, de la provincia oriental, se dirigía hacia Villa Clara. Estuve con él en la campaña militar del Escambray, tuve los grados de primer teniente y luego seguí trabajando con él hasta que decidió irse de Cuba hacia otras tierras del mundo. El Che trajo consigo toda una serie de conocimientos políticos y filosóficos propios del marxismo y algunas ideas sobre la economía marxista. Su carisma, su liderazgo, se reveló con gran fuerza desde el inicio de la guerra de guerrillas porque como líder, además de luchador, fue un educador de sus tropas,  de hecho se dedicó con gran esfuerzo a la educación de sus hombres, especialmente de los que venían de la Sierra Maestra, que eran campesinos y analfabetos. A pesar de la lucha guerrillera, el Che les tenía una gran dedicación. De esta manera se ganó el respeto y el extraordinario aprecio de sus hombres.

Era un hombre de fuerte disciplina, tenía una extrema capacidad de sacrificio, un ejemplo personal permanente; de modo que cuando terminó la guerra ya era un verdadero líder reconocido por nuestro pueblo, un verdadero ejemplo de revolucionario. Práctica que ha seguido a lo largo de su vida. Fue un gran organizador y es interesante observar que, ya en la guerra de guerrillas, el Che sienta las bases para que el futuro Estado Revolucionario se sembre y se desarrolle en Cuba cuando aún no se definió si era un país socialista. Estaba convencido de que se necesitaban grandes transformaciones sociales, tenía un pensamiento muy avanzado sobre el sistema organizativo, al punto que ahora se reconoce que el Che, por ejemplo en el campo del futuro desarrollo industrial de Cuba, había establecido ciertas premisas desde la era guerrillera. Por lo tanto, pensó que este último no podía depender solo de la ayuda externa, sino que tenía que hacer un esfuerzo para producir lo que necesitaba. Así organizó pequeños talleres en la Sierra para reparar armas y posteriormente llevó esta idea a la Cabaña para que el Ejército Rebelde no dependiera de los gastos del Estado, sino que pudiera autofinanciarse, esa era su forma de organizar el futuro embrión del desarrollo industrial. dentro del Ejército. Desarrollará estas ideas de manera más amplia cuando asuma el cargo de Ministro de Industria”.

«Tuve dos momentos importantes relacionados con su salida del país. Lo saludé primero cuando se fue al Congo. Unos días antes, cuando sabíamos que se iba pero no sabíamos el destino, tuvimos una reunión muy larga, esta fue la primera salida. Pensé que nunca volvería a verlo y no me imaginé volver a verlo como realmente sucedió. Me mantuve en contacto con él durante el período del Congo, comunicaciones claramente secretas, nos escribíamos de vez en cuando. Le envié material y él me envió cosas útiles para investigar en el campo económico. Siempre ha tenido esta inquietud por continuar sus estudios de economía. Cuando terminó la campaña del Congo, siempre estuve en contacto con él, incluso cuando estaba de tránsito por Checoslovaquia, pero no tenía idea de que podría regresar a Cuba.

Un buen día Fidel me mandó llamar y me dijo que el Che estaba en Cuba, para mí fue una sorpresa extraordinaria y que quería verme. Inmediatamente me trasladé a la provincia de Pinar del Río donde había un campo de ejercicios elegido por el Che y así fue como lo volví a encontrar, durante la segunda parte inicial de la nueva expedición. Fue un momento inolvidable. En ese momento yo era Ministro de la Industria Azucarera, lo visitaba semanalmente y también participé en algunos ejercicios militares con él y con el resto de guerrilleros, con la esperanza de poder sumarme a la futura expedición boliviana. Desafortunadamente, este deseo no se hizo realidad. Estuve prácticamente con él hasta el momento en que se fue al aeropuerto, junto a un reducido número de compañeros”.

Con información de FarodiRoma y Cubaperiodistas.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Un comentario en «Cuba: Orlando Borrego fue un pedazo de historia revolucionaria»

  • el 28 de junio de 2021 a las 12:14 PM
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    Orlando Borrego de la Habana a Caballito. En la calle Nicasio Oroño 458, del barrio de Caballito, un grupo de argentinos de ambos sexos, diferentes partidos políticos y variadísima edad, esperan la visita de un revolucionario. Son militantes del grupo de solidaridad con Cuba “Chaubloqueo”. Su función es de recibir, controlar, preparar, embalar y rotular cajas repletas de donativos solidarios, que promedian las tres toneladas mensuales. El enorme local ya alberga ciento cincuenta, de las trescientas cajas que serán despachadas ese mes, desde el aeropuerto de Ezeiza, por Cubana de Aviación, para ayudar al revolucionario pueblo de Cuba, en su “Período Especial”.
    Vitrinas, paneles expositores y paredes, rebosan de fotos y documentos, que ofician para las visitas de hilo conductor, mostrando vida y obra de un héroe nuestro.
    Sobre el antiguo piano vertical como pedestal, se yergue la hermosa escultura del argentino heroico.
    Quienes admiran su logrado hiperrealismo, inconscientemente creen oír acordes del Himno “La Internacional”, provenientes del instrumento cerrado y sin ejecutante..
    Es el Primer museo Suramericano del héroe rosarino, fundado en Abril de 1996 e inaugurado en Octubre del mismo año, con la presencia y oratoria de su Padrino, el doctor cordobés Alberto Granado Jiménez, íntimo amigo del soñador de Hombres Nuevos.
    Acompañado por funcionarios de la Embajada de Cuba en Argentina, ingresa a ese “templo” quien fuera asistente del Che Guevara, en la Fortaleza de la Cabaña y en el Ministerio de Industrias.
    Para nosotros los huéspedes, no viene solo, invisible pero restallante en nuestras almas y cerebros Ernesto Guevara de la Serna lo acompaña.
    Las manos de todos los presentes buscan el “dulce”, que es la diestra del ex ministro del Azúcar.
    El hombre atrapado como por un imán, se ha plantado ante el panel expositor con la enorme fotografía, desde donde, flanqueado por una docena de apóstoles negros y blancos de pie y mirando a cámara, – seis a la diestra, seis a la izquierda – lo ha llamado su jefe, casi irreconocible que en traje de fajina le y nos sonríe.
    Emocionado gira, y mirando a todos y a cada uno pregunta… ¿Saben quien tiró esta foto?… Nuestra muda respuesta le detona un “Yo”. Y son minutos mágicos donde todo se detiene, salvo los labios y manos del cubano, relatándonos en primera persona su histórica experiencia, al ser llamado por Ernesto al lugar de Pinar del Río, donde el grupo elegido para ir a luchar a Bolivia, se preparaba militarmente en absoluto secreto.
    Esta madrugada en su Cuba, dejó de existir físicamente, el compañero, maestro en economía, devenido alumno del Che, que en aquella inolvidable visita a nuestro Templo Museo, nos inoculó con su querida presencia y sapiencia, la dosis de cubania que tiñó para siempre nuestras almas de Revolución socialista.
    Por esta sensible pérdida, llegue nuestro cálido abrazo argentino, a sus familiares, amigos, compañeros y todos los revolucionarios de Cuba, y de esta patria que es la Humanidad. ¡Hasta la victoria siempre compañero Orlando Borrego! //// por el primer museo suramericano Comandante Ernesto Che Guevara de Buenos Aires y Chaubloqueo grupo de Solidaridad con la Revolucion cubana su Director Fundador Eladio González Rodríguez (Toto) móvil 1138204473 eladiogonzaleztoto2@gmail.com htpp://museocheguevaraargentina.blogspot.com

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