La variante Delta, otro de los entresijos genéticos del SARS-CoV-2

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Por Patricia María Guerra Soriano (*) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano Cuba.

La variante Delta de la COVID-19 descubierta en la India fue registrada en La Habana este viernes, de acuerdo con información que el doctor Emilio Delgado Iznaga, director provincial de Salud, precisó ante el Grupo Temporal de Trabajo de la capital. Incrementar la vigilancia epidemiológica y las medidas sanitarias vuelven a ser las alternativas para evitar la propagación de este alarmante linaje genético del SARS-CoV-2, que acapara la atención mundial por su elevada contagiosidad.

Junto a Alpha, Beta, Gamma, descubiertas en Reino Unido, Sudáfrica y Brasil, respectivamente y denominadas así por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para facilitar los debates públicos y evitar estigmas, Delta también ha sido catalogada por el organismo internacional como “variante preocupante”, al suponer un aumento de la virulencia y transmisibilidad.

De hecho, este viernes, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, catalogó a la variante como “la más transmisible” hasta la fecha, al ser identificada en al menos 85 países de América Latina, África, Europa y América. Solo en el Reino Unido es responsable del 90 por ciento de los contagios y de acuerdo con el Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC), a finales de agosto será responsable también del 90 por ciento de todas las infecciones en Europa.

Un frenesí de investigaciones científicas se ha desplegado para entender cómo a partir de mutaciones sutiles en su estructura, la variante es capaz de causar estragos en diferentes poblaciones del mundo. De acuerdo con un estudio del Public Health England (Departamento de Salud Pública del Reino Unido), publicado en la revista de divulgación científica The Lancet, Delta posee más probabilidades de causar hospitalizaciones que el linaje Alpha; no obstante, aún no se precisa su mayor virulencia y la actualización de los estudios británicos concluye que los datos disponibles sobre el curso clínico de la enfermedad requieren “una evaluación más detallada”.

Algo que sí parece evidente para los analistas es que el riesgo de transmisión e infección aumenta entre las personas no vacunadas o aquellas que aún no completan la pauta vacunal. En base a los datos estudiados en la investigación desarrollada en Escocia, dos semanas después de la segunda dosis de Pfizer, la vacuna tenía un 79 por ciento de protección contra la infección de la variante Delta en comparación con el 92 por ciento contra la variante Alpha. Mientras que la de AstraZeneca tuvo un 60 por ciento de protección contra Delta frente al 73 por ciento contra Alpha.

De acuerdo con la revista cubana especializada en temas científicos, Juventud Técnica, aunque todavía no existan datos concretos publicados sobre la efectividad de las vacunas cubanas Soberana 02 y Abdala ante Delta, “la tecnología que emplean ha demostrado ser efectiva contra todas las variantes”, por tanto-enfatiza la publicación- la eficacia luego de tres dosis, podría igualmente disminuir el riesgo de llegar a estadíos graves.

“El virus tiene una maquinaria para multiplicarse, o sea para producir muchas copias de sí mismo” -figuró en un tuit reciente, la jefa del laboratorio de Virología Molecular de la Fundación Instituto Leloir (FIL), Andrea Gamarnik, para quien “esa maquinaria resulta muy simple , de ahí que cometa errores en el copiado, donde cada error equivale a una mutación. Cuanta más circulación del virus exista en el mundo se harán más copias y podrá ser más infectivo e incluso causar más daño”.

Como resultado de esos cambios constantes en la genética del virus, se desarrolló la variante Delta Plus, identificada también como “preocupante” por la OMS al tener una mutación adicional llamada K417N que afecta la proteína espiga (parte del virus que se adhiere a las células que infecta) con posibilidades de contribuir al “escape inmunológico”, si bien -según explicó Francois Balloux, director del Instituto de Genética del University College London-su impacto sobre la transmisibilidad no está bien definido.

El director de All India Institutes of Medical Sciences, Randeep Guleria, precisó a India Today que las próximas, entre seis y ocho, semanas serán cruciales para entender cuán grave puede ser la nueva variante surgida en un momento en que Delta es la dominante en la India.

Por su parte, María Van Kerkhove, lideresa técnica de la OMS para dar respuesta a la crisis por la COVID-19, expresó que “la situación mundial es muy frágil y los países deben ser cautelosos”, porque la variante Delta “puede hacer que la curva epidémica sea exponencial”.

El éxito de Delta ha demostrado que los científicos no pueden identificar nuevas variantes peligrosas de manera inmediata, a pesar de un esfuerzo global sin precedentes para rastrear su evolución en tiempo real, dijo a la reconocida publicación Science, Emma Hodcroft, viróloga en la Universidad de Basilea, en Suiza. Aris Katzourakis, virólogo de la Universidad de Oxford, tampoco es optimista al respecto: “Sería peligroso asumir que el SARS-CoV-2 no puede funcionar mucho mejor. No me sorprendería si viéramos cambios equivalentes durante los próximos dos años”.

(*) Periodista cubana, escribe en Cubaperiodistas, sitio web de la Unión de Periodistas de Cuba.

Foto de portada: Getty Images.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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