Nuevas brasas en el Sahara Occidental

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Por Orlando Oramas León/ Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

La próxima realización de los ejercicios militares African Lion 2021 constituye una injerencia directa de Estados Unidos en el conflicto en torno al Sahara Occidental y un apoyo bélico a los aprestos coloniales de Marruecos.

No por gusto el primer ministro de ese país árabe, Saad-Eddine El Othamani, declaró que la localización de la mayor maniobra del Pentágono para África «significa la consagración del reconocimiento estadounidense del Sahara marroquí».

Con este ejercicio el gobierno de Joe Biden sigue los pasos a la decisión de su antecesor, Donald Trump, de reconocer la soberanía de Marruecos sobre el territorio que reivindica el Frente Polisario y la República Árabe Saharauí Democrática (RASD).

Ello fue parte de un acuerdo para que Rabat aceptara restablecer relaciones diplomáticas con Israel, a pesar del genocidio que Tel Aviv continúa practicando contra el pueblo palestino.

Las maniobras conjuntas que encabeza el comando de Estados Unidos para el llamado continente negro (Africom) tendrán lugar a despecho de la pandemia de la Covid-19, que provocó su suspensión el año pasado.

Ahora reunirá a siete mil efectivos de nueve países, que harán juegos de guerra del 7 al 18 de junio en un escenario de conflicto real entre los independentistas saharauíes y el ejército marroquí.

Según Rabat, las maniobras incluirán la participación de un centenar de blindados, 21 aviones de combate y otros medios de apoyo.

Como trasfondo al African Lion 2021 está la crisis migratoria atizada por Marruecos en el enclave español de Ceuta.

Toca además a España en su condición de antigua metrópoli del Sahara Occidental, y tradicional participante de esas maniobras militares, esta vez ausente.

Madrid no reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental, un territorio desértico de 266 mil km2, pero con estratégicas reservas minerales y costas de abundante pesca.

LOS ORÍGENES

En 1975 Marruecos se anexó el territorio tras el proceso de descolonización emprendido por España por recomendación de la ONU. Eran los últimos días del franquismo y Madrid negoció la suerte del pueblo saharauí con Marruecos y Mauritania.

El Frente Polisario inició entonces la lucha armada, la cual provocó el retiro mauritano.

Miles de saharauíes se vieron obligados a huir a territorio argelino, donde hoy viven en campamentos en precarias condiciones.

A la vez el ejército marroquí impulsó la colonización y resultan en estas décadas de usurpación recurrentes las denuncias a las violaciones de los derechos humanos de los pobladores originarios.

Formalmente rige un alto al fuego impulsado por la ONU desde 1988. Según lo acordado, el cese de hostilidades daría pie a un periodo transitorio para la celebración de un referéndum en el que los saharauíes decidirían entre la independencia y la soberanía marroquí.

Para apoyar el proceso el Consejo de Seguridad creó la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sahara Occidental (Minurso), hoy todavía vigente pero incapaz de solucionar el asunto.

Mientras tanto, el conflicto se atiza con la injerencia de Washington, los ejercicios militares comandados por el Pentágono, las contradicciones entre Rabat y España y el incierto destino de un pueblo que en pleno siglo XXI vive bajo el colonialismo.

(*)  Periodista cubano, autor de los libros “Raúl Roa, periodismo y Revolución”, “Pohanohara, cubanos en Paraguay” y “Cuentos del Arañero”.

Foto de portada: Atalayar

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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