Argentina: La gesta heroica del Moncada fue homenajeada en el abrazo a la Embajada de Cuba en Buenos Aires

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Un extensa columna de manifestantes pertenecientes a distintas organizaciones sociales acudió a la convocatoria realizada por el movimiento de Solidaridad con Cuba. Encabezada por una pancarta con las banderas de Cuba y Argentina y la leyendo “El corazón con Cuba y el puño contra el Imperio”, la multitudinaria columna marchó desde las calles Virrey del Pino y Avenida Cabildo, y después de un singular recorrido debido a las vallas que ahora rodean a la embajada de Cuba (impuestas por la policía) llegaron hasta el frente de dicha sede.

Los y las militantes agitaron en todo el recorrido banderas cubanas y del 26 de Julio, además de cantar repetidamente; “Cuba sí, Yanquis no!”  “Abajo el bloqueo” y “Cuba, Cuba, Cuba, el pueblo te saluda”.

Frente a la embajada se desplegaron grandes pancartas de las organizaciones presentes y varios oradores y oradoras exaltaron el sentido de homenajear una fecha como es el 26 de Julio, recordando la misma fecha de 1953, cuando un grupo de jóvenes revolucionarios comandados por Fidel Castro atacado el Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba. En diferentes discursos se habló de la necesidad imperiosa de acabar con el bloqueo. También se recordó lo que es Cuba a nivel de practicar solidaridad, mencionando en ese sentido la importancia de las vacunas contra el Covid y la “exportación” de médicos y médicas a distintos países del mundo. Dos compañeras rescataron el papel que juega la mujer cubana en la Revolución, y también la necesidad de reivindicar las luchas que se están dando (al calor de las enseñanzas de la Revolución Cubana) en Colombia y otros países, que enfrentan al imperialismo, destacándose también la próxima asunción del cargo en Perú del presidente Pedro Castillo. Por supuesto, hubo también un recuerdo para Evita, quien falleciera otro 26 de julio pero de 1952.

DOCUMENTO DEL MOVIMIENTO ARGENTINO DE SOLIDARIDAD CON CUBA LEIDO EN EL ACTO FRENTE A LA EMBAJADA CUBANA

El 26 de julio es una fecha signada por la rebeldía, la lucha por la emancipación y el sentir de los pueblos que desean una sociedad con justicia y equidad.
El 26 de julio de 1822 se reunían en Guayaquil dos de los grandes libertadores de Nuestra América, el General José de San Martín y el General Simón Bolívar. Ambos debatían estrategia política y militar para garantizar la emancipación de Sudamérica.

San Martín llega a esa reunión sin el apoyo del gobierno de Buenos Aires. Bernardino Rivadavia había decidido el fin de la Campaña Libertadora; quitándole todo apoyo económico, militar y político para continuar la campaña. El poder real de Buenos Aires consideró al Libertador un traidor por negarse a participar de la guerra interna entre argentinos. Sólo contaba con el apoyo de los caudillos Estanislao López y Francisco Ramírez, más el del gobernador de Córdoba Juan Bautista Bustos. San Martín fue al exilio, y desde allí, continuó con su ideario libertario, como cuando felicitó a los argentinos por la Gesta de La Vuelta de Obligado.

El 26 de julio de 1952 pasa a la inmortalidad la compañera Eva Duarte, Evita. La abanderada de los humildes de Argentina. Amada por el pueblo trabajador, por su rebeldía ante el poder permanente y su mirada atenta a los desposeídos.

El odio de la burguesía argentina a Evita era un odio de clase. No aceptan el ascenso social y económico de los trabajadores. No toleran que la clase a la que oprimen se les revele y luche por sus conquistas sociales. Así ahogaron en sangre la lucha de los obreros de La Forestal en Santa Fe y Chaco, la Patagonia Rebelde y la Semana Trágica en los talleres Vasena de Buenos Aires.

El 26 de julio de 1953 se manifiesta un nuevo escenario de la lucha de clases, esta vez en el Caribe, en Cuba. El pueblo cubano como continuidad de su lucha histórica por la liberación del yugo colonial e imperialista organiza los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en las ciudades de Santiago de Cuba y Bayamo.

La dominación imperialista en Cuba se expresaba con la Dictadura de Fulgencio Batista, brazo armado de la burguesía genuflexa y lamebotas, como ocurría y ocurre en Nuestra América. Estas dictaduras, son la expresión de la lucha de clases, son su profundización por parte del poder permanente, que mueve piezas de su estructura de dominación para preservar su hegemonía.

A esto se enfrentaron los revolucionarios cubanos, liderados por Fidel Castro Ruz, que decidieron el asalto a los cuarteles y derrotar al imperialismo. Las fuerzas del lacayo Fulgencio Batista, abortaron el intento, pero no pudieron evitar el triunfo Revolucionario del 1° de enero de 1959.

En el juicio realizado a los moncadistas, en octubre de 1953, Fidel Castro elabora en su alegato el programa de la Revolución Cubana, conocido como “La historia me absolverá”, que es un verdadero manifiesto comunista de la Patria Grande.

Marcamos estos tres momentos históricos, porque son parte ineludible de la lucha por la segunda independencia de Nuestra América, como nos orientara el Che Guevara en el mensaje a los argentinos el 25 de mayo de 1962. Es la lucha de nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños contra un enemigo común: “El imperialismo y sus representantes locales”.

Desde el triunfo de la Revolución Cubana, que no sólo asumió el gobierno, sino que tomó el poder que ostentaba hasta entonces la burguesía cubana aliada al imperialismo, EEUU intensificó acciones desestabilizadoras y contrarrevolucionarias para restablecer su dominio en Cuba.

El 6 de abril de 1960 Lester D. Mallory, Vicesecretario de Estado Asistente para los Asuntos Interamericanos, en un memorándum secreto del Departamento de Estado definía: “La mayoría de los cubanos apoyan a Castro… el único modo previsible de restarle apoyo interno es mediante el desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales… hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba… una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno”, estableciendo las bases ideológicas del criminal y genocida bloqueo que Estados Unidos  sostiene contra Cuba hasta el presente.

La pandemia que azota a la humanidad ha agravado la crisis civilizatoria a la que nos somete el capitalismo globalizado neoliberalmente. Ha desnudado su brutal esencia destructiva y alienante. Nunca la humanidad ha estado tan desprotegida ante la angustiosa preocupación del contagio del Covid-19 y la muerte. Estados Unidos, lejos de disponer todos los recursos para proteger la vida en el planeta desató una guerra de laboratorios para apropiarse de más recursos de nuestros pueblos.

Desde el 11 de julio pasado, el imperialismo dio inicio coordinado a la guerra de 5ta. Generación contra Cuba, con la implicancia de todas las fuerzas de la derecha continental en el acoso a las Embajadas de Cuba, en la guerra en redes sociales y en todos los medios de comunicación. Siempre utilizando la mentira en la propaganda intentando manipular la opinión pública, como lo hicieran en julio de 1953 cuando dieron (por primera vez) muerto a Fidel Castro.
El gobierno revolucionario y el pueblo cubano no olvidan y mucho menos abandonan la lucha histórica de emancipación y dignidad, y la rebeldía de los moncadistas se hace presente para mostrar al mundo que a Cuba se la respeta y ningún grupo de mequetrefes puede torcer el rumbo socialista en el que todo un pueblo avanza.

Por eso en este 26 de julio, asumimos el legado histórico de los libertadores San Martín y Bolívar, por una Patria Grande liberada. Con la rebeldía provocadora y desafiante de Evita, la abanderada de los humildes argentinos, que nos sigue orientando a que “seremos revolucionarios o no seremos nada”; con la convicción de los héroes del Moncada que comprendieron que al imperialismo hay que enfrentarlo y derrotarlo. Con ese peso histórico de la lucha de nuestros pueblos por la liberación, nos convocamos para construir la unidad necesaria en Argentina y en todo el continente, ejerciendo una gran solidaridad internacionalista para golpear como un solo puño al imperialismo yanqui en su intento invasor a Cuba.

¡CUBA NO ESTÁ SOLA! ¡FIN DEL BLOQUEO YA!

26 de Julio de 2021

Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba

Tomado de Resumen Latinoamericano Argentina/ Fotos: Resumen Latinoamericano.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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