El clan Macri en apuros (II y Final)

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Por José Luis Méndez Méndez /Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

Dentro del diseño de gobierno mafioso concebido por Mauricio Macri, el espionaje ilegal a ciudadanos nacionales y extranjeros, a empresas amigas y enemigas y poner al servicio presidencial a los cuerpos de seguridad con fines de beneficio personal, fue una de las prácticas más anti éticas de su administración.

En octubre de 2009, Sergio Burstein, uno de los líderes de la comunidad judía que había liderado la oposición contra el nombramiento del mafioso y represor Jorge Fino Palacios como jefe de Policía Metropolitana, debido a sus conexiones con el atentado terrorista a la AMIA de 1994, denunció judicialmente que estaba siendo espiado por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Poco después, la justicia verificó que en efecto, Burnstein estaba siendo espiado por una banda de la que formaría parte el citado Jorge Alberto Palacios y su sucesor Osvaldo Chamorro, un abogado de la Policía Federal que se desempeñaba en el Ministerio de Educación de Buenos Aires y dos jueces de la Provincia de Misiones, entre otros.

La investigación reveló que el espionaje abarcaba a líderes opositores e incluso dirigentes del propio partido de Macri, así como empresarios, sindicalistas y familiares del propio jefe de gobierno, ya que los espías habían intervenido ilegalmente el teléfono de su cuñado, un parapsicólogo que había sido amenazado por el padre de Mauricio, el mencionado industrial Franco Macri. En diciembre de 2009 fueron detenidos por este caso el citado Fino Palacios, Osvaldo Chamorro y el ex espía Ciro James, a la vez que debió renunciar el Ministro de Educación Mariano Narodowski, asumiendo dicho cargo el escritor Abel Posse. El juez Norberto Oyarbide dictó el procesamiento de Macri bajo la figura de «partícipe necesario de asociación ilícita» en dicha causa. Sin embargo el juez federal Sebastián Casanello dispuso que no había pruebas suficientes para someter al acusado y mentor del ilícito a juicio oral,]pero tampoco para sobreseerlo.

Pasaron los años del mandato presidencial de Macri y la práctica del espionaje ilegal lejos de menguar, se incrementó y al llegar el nuevo gobierno de Alberto Fernández, se descubrió no solo el caso de las escuchas ilegítimas, sino el daño provocado al cuerpo de inteligencia. La interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) subordinada directamente de la presidencia, Cristina Caamaño, aseguró que ese organismo “en la gestión macrista le hizo mucho daño a la democracia”, enfatizando que «para lo único que servía era para el espionaje interno”.

La funcionaria participó de un conversatorio virtual con Justicia Legítima de Córdoba, titulado “La democracia espiada”, en el que describió los objetivos que está llevando adelante en el lugar a pesar del contexto de crisis sanitaria.

“Aquí encontré un lugar oscuro en el que fuimos poniendo cierta luz, un lugar quieto, con lo que quiero decir que si no vas a determinados sectores y preguntas y abres los placares, nadie te informa nada”, agregó.

Asimismo, Caamaño argumentó que “la inteligencia tiene que servir para defender al país de algún tipo de ataque extranjero, tiene que saber qué es lo que necesita Argentina, cómo posicionarla en el mundo, defenderla del terrorismo, analizar los recursos naturales y tratar de ver cuáles son los recursos naturales estratégicos”.

En ese sentido consideró que ahora “que están tan de moda las ciberamenazas” que «la AFI tiene que tratar de evitar que no solamente la agencia, sino que cualquier organismo de Estado, sea atacado por una amenaza de esas características o que intervengan cualquier ministerio».

“Hay muchos objetivos a tener en cuenta, y en la última gestión no se han tenido en cuenta, sino que se utilizó a esta agencia como un lugar para mantener relaciones promiscuas con el servicio de justicia, se utilizó para extorsionar a los políticos y a los empresarios y no justamente para producir inteligencia”, siguió Caamaño en relación al funcionamiento de la agencia durante la presidencia de Mauricio Macri.

Para dar un rumbo al organismo, Caamaño precisó que están “incorporando el estado de derecho a la AFI, y esto es una manera de hacerlo a través de transparentar todo lo que se pueda transparentar”.

“El 90% de la agencia eran todos gastos reservados y secretos, menos de un 10% era lo que se transparentaba”, referenció sobre la pasada gestión, y aclaró: “Nosotros ya tenemos previsto para el año 2021 hacer exactamente a la inversa, solo un 10% como secreto y fondos reservados”.

Acerca de la decisión del presidente Alberto Fernández de nombrar a una mujer en el cargo que ocupa, Caamaño dijo: “Me parece importante porque marca que es una persona con una mente abierta, lo sé por haber hablado con él. Tiene muy presente a las mujeres en todas las actividades”.

Pero este proceder de Macri no fue un estilo aislado, fue un método sistemático de trabajo, que se mantuvo. En octubre de 2012, cuando era la máxima autoridad capitalina la entonces legisladora porteña del Frente para la Victoria María José Lubertino, presentó una denuncia penal en su contra, por haber violado el secreto profesional en el caso de una mujer que había sido violada y a la cual se le iba a practicar un aborto no punible en un hospital. La denuncia fue inicialmente archivada, luego apelada por la fiscalía y la Cámara VI del Crimen dio lugar a la apelación, solicitando se continuara la investigación.

El manejo fraudulento de los fondos de campaña, también es uno de los cargos que se le siguen. En enero de 2012, la ONG Alameda denunció una red de trata y prostitución la cual supuestamente financió la campaña de reelección de Mauricio Macri. Acompañó la denuncia una foto de Mauricio Macri con su esposa Juliana Awada en el cabaré Mix Lounge en México, junto a Gabriel Conde, un prófugo de la justicia Argentina. Relacionado con esta denuncia se investiga las visitas furtivas del ahora escapado expresidente a antros asiáticos donde se satisfacen las parafilias más exigentes.

La jueza federal María Servini de Cubría archivó una causa penal contra Raúl Martins por presunta trata de personas, pero giró copias al Tribunal Superior de la Ciudad de Buenos Aires para que se investigara el supuesto financiamiento de la campaña electoral del entonces jefe de gobierno.

El indagado Macri, también ha externado sentimientos discriminatorios y xenófobos. En 2010, en el contexto de una entrevista periodística, al ser consultado sobre la Guardia Urbana, expresó que «los de la Guardia Urbana no hacían nada, era unos gorditos vestidos de verde que no pasaba nada». Por esos dichos, el Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad lo denunció ante el INADI por dichos discriminatorios hacia las personas con sobrepeso. Tiempo después la Embajada de Bolivia le reclamó unas disculpas públicas para con la colectividad boliviana residente en Argentina por haber dicho que la toma del Parque Indoamericano «era producto de una inmigración descontrolada», a lo que respondió «No tengo nada de qué disculparme, lo que nosotros hacemos es criticar la mentira de decirles a los hermanos latinoamericanos que tenemos soluciones para ellos».

Ahora, varias “cajas de pandora” se han abierto y desde sus interiores ha brotado un surtidor de delitos, malos manejos, fraudes, evasiones fiscales, latrocinio, persecuciones políticas, espionaje comunitario, evasiones fiscales en sus tradicionales emporios empresariales de las autopistas del sol, los parques eólicos, inversiones y compra de acciones en empresas agropecuarias no declaradas al comienzo de su mandato, en resumen un desgobierno, que sugiere se desarrollen investigaciones y procesos judiciales transparentes, aunque hasta el presente ninguna de las acusaciones han llegado a condenas. Esperemos que regrese de su tal vez prolongado viaje para dar la cara a la justicia. La turbia saga de Mauricio Macri apenas ha comenzado con esta nueva temporada.

(*) Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, «La Operación Cóndor contra Cuba» y «Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba». Es colaborador de Cubadebate y Resumen Latinoamericano.

Foto de portada: Juan Mambromata/ AFP

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Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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