El mejor amigo de Cuba está de cumpleaños

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Por Orlando Oramas León (*)/ Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

El presidente Miguel Díaz-Canel rindió homenaje hoy al expresidente venezolano Hugo Chávez, en el aniversario 67 de su natalicio.

En su cuenta en Twitter el gobernante cubano suscribió que la obra de Chávez, a favor de la justicia social, la integración y solidaridad «trajeron de vuelta a Bolívar inmortal a las tierras de Nuestra América».

Cuba celebra hoy el cumpleaños 67 de su mejor amigo, escribió Díaz-Canel y subrayó que el pueblo cubano le tributa emocionado recuerdo.

Fue Fidel Castro quien calificó al líder bolivariano como el mejor amigo de Cuba.

La isla tiene millones de amigos en el mundo, pero Chávez destacó por la fidelidad y la entrega mancomunada para el bienestar de los pueblos de Cuba y Venezuela, pero también de otros del mundo.

Fidel y Chávez impulsaron la agenda integracionista en el continente con la creación de mecanismos de cooperación como la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra
América (ALBA).

No era para menos. Ambos promulgaban el rescate de José Martí y Simón Bolívar y hacían del antimperialismo una trinchera ante los designios hegemonistas de Washington.

Las misiones sociales en Venezuela cambiaban la faz de la nación sudamericana y el destino de millones de sus ciudadanos.

De la mano de los líderes históricos de Cuba y Venezuela la misión Milagro devolvía la visión a personas en todo el continente.

«Permítanme siempre estas confidencias muy del alma, porque yo hablo con el pueblo, aunque no lo estoy viendo; yo sé que ustedes están ahí, sentados por allí, por allá, oyendo a Hugo, a Hugo el amigo. No al presidente, al amigo, al soldado», así decía Chávez a su gente.

Su viaje de vida inicia en Sabaneta de Barinas, en aquella casita de palma y piso de tierra, con el topochal a mano. «Pobre, pero feliz». Y la abuela Rosa Inés, la «mamavieja», la familia, los amigos de la niñez; la vívida estampa de cientos de miles de hogares humildes de los pueblitos del llano.

De entonces el Chávez sensible, observador, que absorbe cual esponja, se nutre de sus orígenes y carga con ellos a través de los años, las vicisitudes y etapas de una vida de batalla.

Hugo Chávez Frías trajo de regreso a Bolívar, lo despojó de la coraza pétrea de las esculturas, lo bajó de los pedestales inmóviles de las plazas, se sumergió junto a él y lo hizo sustancia en el torrente de la gente, que se apropió del nombre, el pensamiento y la obra del libertador.

Aquel «bachaco» o «tribilín» llegó a la Academia Militar, en Caracas, con la ilusión de ser pelotero de Grandes Ligas. Pero, junto al uniforme, los sueños se ensancharon catando de las tradiciones, de la disciplina, de la camaradería y, más que todo, de las injusticias vividas y confrontadas en el cumplimiento del servicio.

Y por esos senderos se forjó la alianza cívico-militar que sirve de espina dorsal a la Revolución bolivariana y ha conseguido derrotar todas la intentonas de quiebre.

Chávez fue un forjador de conciencias, un hacedor de voluntades al sembrar la semilla del Movimiento Bolivariano que tuvo su juramento en el Samán de Güere y el bautismo de fuego el 4 de febrero de 1992, cuando el «Por ahora» dio la pauta al devenir.

«Como siempre, está la masa del pueblo y yo me echo encima de la masa, me abrazo con ella, sudo con ella, lloro con ella y me consigo. Porque allí está el drama, allí está el dolor, y yo quiero sentir ese dolor, porque solo ese dolor, unido con el amor que uno siente, nos dará fuerzas para luchar mil años si hubiera que luchar», exclama por aquellos días iniciales de la Revolución bolivariana.

Desde esos tiempos, la amistad con Fidel, relación entrañable de una sensibilidad superior, que forjó Cuba con su mejor amigo.

(*)  Periodista cubano, autor de los libros “Raúl Roa, periodismo y Revolución”, “Pohanohara, cubanos en Paraguay” y “Cuentos del Arañero”.

Foto de portada: EFE

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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