Mercenarios: El nuevo producto de exportación colombiano

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Tras conocerse la noticia de que entre los presuntos autores materiales del magnicidio del presidente haitiano Jovenel Moise habrían militares colombianos retirados, los ojos del mundo se han puesto sobre esta rara exportación de talentos.

Son 26 los colombianos que estarían presuntamente implicados en el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moise, de los cuales 18 fueron capturados por vecinos y la Policía Nacional haitiana, mientras que tres fueron abatidos y cinco continuaban prófugos según fuentes oficiales.

La participación de mercenarios colombianos en el magnicidio deja expuesta una realidad desconocida para muchos en la región, pero que ha tenido suelo fértil en Colombia en los últimos años.

Tras décadas de conflicto político-militar entre el Ejército Nacional y las guerrillas de las FARC y el ELN, el entrenamiento prestado por los Estados Unidos en asuntos de inteligencia y contrainsurgencia a militares nacionales se intensificó con la puesta en marcha del Plan Colombia. Sin embargo, para muchos de estos militares entrenados, hoy resulta más atractivo ofrecer sus conocimientos y capacidades operacionales al mejor postor.

Decenas de hombres con entrenamiento militar se retiran del servicio activo y se jubilan incluso antes de los 40 años porque no pudieron ascender en la pirámide jerárquica del ejército, son llamados a retiro o procesados judicialmente, entre otras razones. Algunos exmilitares optan por estas alternativas muchas veces criminales, económicamente más redituables que las mismas fuerzas armadas nacionales, con muchos años disponibles aún para prestar sus servicios a otras causas.

Tal es el caso Manuel Antonio Grosso Guarín, militar retirado del Ejército colombiano capturado por la Policía Nacional de Haití por el asesinato de Moise. Grosso Guarín, oriundo del departamento de Boyacá, de 41 años, tiene formación en actividades de comando especial, con capacidad y entrenamiento en infiltración y experto de las Fuerzas Especiales Antiterroristas Urbanas —unidad de élite del Ejército Nacional de Colombia—.

Las redes de mercenarios internacionales, cuyas listas estaban formadas principalmente por exmiembros de fuerzas armadas de países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Sudáfrica, Francia o Israel, hoy son engrosadas por un generoso número de efectivos colombianos que pasan a retiro de manera temprana, pero altamente formados en áreas diversas que van desde comandos selváticos a francotiradores, de pilotos de helicópteros a agentes de inteligencia.

¿Por qué los mercenarios colombianos son requeridos?

El factor que les ha hecho ganar en popularidad a los sicarios colombianos sería principalmente el menor precio que cobran por estos servicios, lo que convirtió en competitivo al mercenario colombiano, dado su entrenamiento y formación. Las ofertas de trabajo circulan tranquilamente por redes sociales de militares en retiro y en servicio activo, según consignó El Tiempo de Colombia.
 
Con tareas que van desde vigilancia de oleoductos en Oriente Medio hasta el combate contra ISIS —autoproclamado Estado Islámico, proscrito en Rusia—, pasando por el sicariato o el narcotráfico, las empresas contratistas de seguridad internacionales —mayoritariamente estadounidenses— reclutan miembros en retiro de las principales fuerzas armadas para tareas de todo tipo, en regiones tan diversas como Irak, Yemen o Afganistán.

Sobre las implicancias de lo acaecido en Puerto Príncipe, el ministro de Defensa colombiano, Diego Molano, afirmó que «la información señala que son ciudadanos colombianos, miembros retirados del Ejército Nacional. Hemos dado las instrucciones, por parte del Gobierno nacional a nuestra Policía y al Ejército, para que de inmediato se preste colaboración para la investigación, para que se esclarezcan estos hechos», sostuvo el ministro en conferencia de prensa.

Aún no se esclarece quién patrocinó el magnicidio de Moise. Las autoridades haitianas solo han podido afirmar que el comando estaba fuertemente entrenado y armado. «Los mercenarios habrían entrado hace semanas a territorio haitiano, haciéndose pasar por agentes de la DEA», según expresó Bocchit Edmond, embajador de Haití en Estados Unidos.

El Gobierno, el Ejército y la Policía Nacional de Colombia, se han limitado a expresar sus deseos de colaboración con Interpol y las autoridades haitianas sobre este caso, pero han declinado de comentar el rol que tendría la estructura castrense del país en la conformación de este nuevo fenómeno criminal de exportación.

Tomado de Sputnik / Foto de portada: Reuters.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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