Zafarse las amarras del dólar

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Por Hedelberto López Blanch (*) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

Varias naciones del mundo se han ido alejando, poco a poco, de la influencia que tiene el dólar en la arena internacional y que ha servido a Estados Unidos para imponer controles económicos y políticos en disímiles regiones del orbe.

La política de extorsiones económicas y financieras contra numerosas naciones (llamadas eufemísticamente “sanciones”) llevada a cabo en los cuatro años de la presidencia de Donald Trump y seguida por la actual de Joe Biden, han llevado a chinos, rusos, turcos, iraníes, venezolanos, indios y hasta europeos occidentales a ir buscando otras monedas alternativas al billete verde.

Otra razón primordial para alejarse del dólar es la sujeción que implica esa moneda a la jurisdicción de la nación norteña, cuando otro país la utiliza aunque la transacción no tenga que ver nada con Estados Unidos.

Un ejemplo aleccionador fue la retirada unilateral de Washington del acuerdo nuclear con Irán en 2018, seguida de la restitución de “sanciones” contra Teherán, lo cual dejó a las compañías transnacionales europeas y asiáticas vulnerables ante la imposición de la Casa Blanca de castigar a cualquiera que continuara haciendo negocios con el país persa.

Como es de amplio conocimiento público, Estados Unidos para mantener la hegemonía mundial, se basa en su poderío militar y en el control que ejerce sobre el sistema financiero, después que el dólar fue impuesto como moneda de reserva internacional tras la Segunda Guerra Mundial.

La reunión en Bretton Woods, (New Hampshire) en 1944, marcó el inicio de esa hegemonía financiera al lograr que el billete verde se estableciera como moneda de reserva y en 1973 reforzó su cerco estratégico al conseguir que Arabia Saudita aceptara vender sus abundantes exportaciones de petróleo en dólares y que invirtiera los beneficios obtenidos en bonos y letras de cambio del Tesoro estadounidense.

Dos años después, 13 miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordaron vender crudo solo en dólares mientras los importadores debieron acumular sus excedentes comerciales en esa moneda para comprar el combustible lo que dio lugar al nacimiento del petrodólar.

Desde entonces los países están obligados a tener dólares para adquirir petróleo y además poseer grandes reservas en esa moneda con la finalidad de obtener crudo en alguna nación o mercado financiero. Esto facilita la demanda de billetes verdes en la adquisición de otros bienes, mientras permite a Washington financiar su enorme déficit presupuestario que sobrepasa los 24 billones.

Por eso cualquier transacción que se efectúe en dólares se somete a la legislación de Washington. A la par, otra legislación federal permite a esta nación sancionar a bancos y reguladores de cualquier parte del mundo.

En busca de un blindaje financiero, el diario China Daily anunció hace unos días, que la nación asiática decidió cancelar el dólar en las transacciones bursátiles y comercializarlas oficialmente con una nueva moneda digital estatal, el e-RMB, que será una alternativa funcional al sistema de liquidación en billetes verdes lo que puede reducir el impacto de las “sanciones”.

Esta contramedida a las extorsiones norteamericanas significa, según expertos, que el dólar ha perdido enorme importancia en el comercio chino, por lo que caerá frente al yuan.

La nueva moneda digital está siendo probada en ciudades como Shenzhen, Suzhou, Chengdu, en Xiong’an, al sur de Pekín, así como en otras sedes que se utilizarán durante los juegos olímpicos invernales, a celebrarse en 2022.

El Banco Mundial señaló recientemente que el pujante rol de China en el comercio internacional, el tamaño de su economía, además de aparecer como el mayor acreedor del mundo, permiten asegurar que la internacionalización de su moneda avanza por senderos seguros.

A finales de 2020, unos 80 bancos centrales pasaron a tener al yuan en sus reservas de divisas frente a los 60 que lo hacían en 2018.

En cuanto al comercio entre Moscú y Beijing, éste ha crecido por encima del 30 % anual, hasta más de 120 000 millones de dólares, y desde 2014 los intercambios comerciales y financieros lo realizan mayormente en sus respectivas monedas, el yuan y el rublo, para ir eliminando la utilización del dólar.

Similares situaciones ocurren entre Rusia y China con Irán cuyos intercambios comerciales son cada vez mucho más abultados y abarcan disímiles productos.

Otras naciones como India, Argentina, Australia, Irak, Qatar, Belarús, Japón, Brasil, Emiratos Árabes Unidos, Venezuela y Turquía, entre otros han estado usando yuan, euro o yen en sus transacciones aunque sin dejar por completo la moneda estadounidense.

Por su parte Cuba, que ha visto como se recrudecer el cerco financiero norteamericano en los últimos años, se vio en la necesidad de suspender temporalmente los depósitos de dólares en efectivo debido a que los billetes verdes que recauda no pueden ser colocados en bancos internacionales por las “sanciones” de bloqueo impuestas por Estados Unidos.

Ante esas extorsiones, el país caribeño esta invalidado de depositar dólares en muchos bancos en el exterior para después utilizarlos para importar medicinas, alimentos, materias primas y otros disímiles productos.

Toda esta agresiva política económica-financiera llevada a cabo por las administraciones estadounidenses contra más de 40 países en el mundo, también afecta la credibilidad del dólar que, pese a ser aún la principal moneda de reserva, pierde espacios en la arena internacional.

(*)  Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de «La Emigración cubana en Estados Unidos”, «Historias Secretas de Médicos Cubanos en África» y «Miami, dinero sucio», entre otros.

Imagen ilustrativa de portada: Getty Images

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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