Curiosidades de la minería en Cuba

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Por Lino Lubén Pérez

Cuando en Cuba se habla de la minería, de inmediato se piensa en la producción de níquel, pero debe tenerse en cuenta que se trata de una actividad encaminada a la obtención de recursos de la corteza terrestre y los fondos marinos e incluso en el futuro se ampliará al espacio exterior.

En consecuencia, debe difundirse también a los trabajadores, técnicos y profesionales que prestan servicio en las concesiones vigentes, en particular los de la industria de materiales de la construcción, que son mayoritarios.

Uno de sus principales historiadores, el Doctor en ciencia Juan Ruiz Quintana, director general de minería en el Ministerio de Energía y Minas, especifica también que el movimiento en cuestión es identificado en la Ley de Minas 76, en vigor desde 1995, desde el reconocimiento geológico hasta el procesamiento de sus materias primas.

En sus memorables estudios, acumuló una considerable cantidad de inquietantes rarezas del sector que llaman la atención aun en fecha tan lejana como 1492, cuando el presunto descubridor o encubridor se interesó por la minería en busca de oro.

Sin embargo, encontró lateritas, minerales de hierro en lugar de níquel, que contienen menos de tres por ciento de níquel y cerca del 50 por ciento de hierro, cuenta en su libro La minería en Cuba…un aproximación, que surgió a solicitud del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez.

En el instituto de Delf, Holanda, estudió el científico Matinos Hendrikus Caron, diseñador del proceso metalúrgico utilizado desde 1943 por la fábrica Comandante René Ramos Latour en Nicaro, provincia de Holguín, hasta 2012 por obsolescencia, cuando se convirtió en la Empresa de Servicios y Reparaciones.

Al nombre de Nicaro, dado a la península de Lengua de Pájaro, se le atribuye al símbolo del níquel Ni y el apellido Caron, del científico danés, erróneamente mezclados.

Y también lo es, ahora mecanográfico, la loma de Mícara que apareció en uno de los planos de las empresas estadounidenses que investigaron la zona.

A partir de 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana, los checoslovacos y no rusos, constituyeron los primeros asesores en minería que llegaron al país, donde a las empresas productoras de níquel se les llama plantas en vez de fábricas: en realidad cada una de ellas cuenta con varias plantas de proceso y otras auxiliares.

El nombre de CUBANIQUEL, que no era de la minería, sino del Ministerio de Comercio Exterior, lo propuso el doctor Carlos Rafael Rodríguez (1913-1997) para crear la empresa Exportadora de Minerales y Metales.

Las exportaciones de concentrados de cobre en Santiago de Cuba, hasta mediados de 2001, siempre ocurrieron bajo la lluvia, debido a que sus pobladores consideraban que la Virgen de la Caridad lloraba cuando extraían el mineral.

El plan minero más recordado en Cuba lo aprobó el Comandante Ernesto Che Guevara, pero el termino lixiviación, muy utilizado en sus áreas, es desconocido por el común de las personas.

No obstante, lo emplean a diario cuando hacen café, pues consiste en llevar a una solución a algo que normalmente no es soluble y requiere de determinadas condiciones de temperatura y presión que pueden ser ambientales, aunque en ese caso se utilizan reactivos.

En 1953, la compañía Sherrit vendió a la Freeport su patente PAL para las lateritas porque no aceptó invertir en el Proyecto Moa Bay, posteriormente Comandante Pedro Sotto Alba, y 41 años después se creó la empresa mixta con Sherrit: Moanickel S.A.

Llamado comúnmente Padre de la minería en nuestro país, Demetrio Presilla López, Héroe de la República de Cuba, también era farmacéutico y echó a andar la fábrica Comandante Pedro Sotto Alba a solicitud del ministro de Industria, el Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara.

Tomado de ACN

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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