Santiago no puede fallarle a Cuba

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Santiagueras y santiagueros: No vengo a hablarles como jefe; sino como un revolucionario al que le asiste la moral para señalar lo que afecta el bienestar del pueblo y pone en riesgo a la Revolución.

Por mi experiencia de más de 30 años desempeñando responsabilidades en el Poder Popular y en el Partido, tengo la convicción de que el respeto, el cariño y la confianza del pueblo solo se ganan trabajando obsesivamente por servirle, por atender sus demandas y sus insatisfacciones…

La situación actual de Santiago de Cuba es muy compleja por el impacto del bloqueo, la Covid-19, nuestras deficiencias y la guerra ideológica contra la Revolución. Las redes sociales y los medios de prensa en Internet incentivan la desesperación y el odio entre los cubanos. Tratan de desacreditarnos y utilizan los problemas que tenemos para generar odio, confundir y conducir a las personas al vandalismo y la violencia.

Mensaje de Lázaro Expósito e indicaciones del Consejo de Defensa Provincial Santiago, 2021

Los sucesos del 11 de julio nos dejan muchas interrogantes, y para ser consecuentes con el llamado del Primer Secretario del Partido y Presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez, los cuadros políticos y administrativos tenemos que revisarnos, corregir lo que estamos haciendo mal y pensar qué más podemos hacer por la economía, por el control de la epidemia, por la producción de alimentos y por atender mejor a los santiagueros.

Cada hectárea sin sembrar, cada enfermo mal atendido y cada acto de negligencia en los servicios e instituciones, perjudica al pueblo y menoscaba la credibilidad de nuestro modelo social.

El desempeño de los municipios en la producción de alimentos da la impresión de que estamos haciéndole el juego a los enemigos de la Revolución. Falta trabajo, exigencia y control. La inercia de los cuadros es tan dañina para la estabilidad del territorio, como las campañas de descrédito y las acciones de subversión interna.

¿Qué hay detrás de los incumplimientos en la producción de alimentos? Hay menos comida para la población, y si escasea la comida, suben los precios, aumentan las colas y con estas los contagios por Covid. Crece el descontento popular y se complejiza aún más la situación de la provincia.

Afrontar tiempos difíciles requiere rigor y disciplina. No podemos jugar con lo que es importante para el pueblo, como la alimentación y el enfrentamiento a la Covid. Hay que aprovechar todos los momentos y no dejar que el enemigo gane terreno.

Es inadmisible que, siendo la producción de alimentos un asunto de seguridad nacional, en esta provincia hayan más de 5 000 hectáreas vacías en la Agricultura. Los municipios con más tierras sin cultivar son Contramaestre, San Luis, Palma, Mella, Songo-La Maya y Santiago.

Ningún territorio ha cumplido las hectáreas de caña comprometidas para la producción de guarapo y raspadura. Tampoco hay una respuesta efectiva en la siembra de cultivos exóticos.

Cuando se trata de producir comida, todas las opciones -por pequeñas que parezcan- son importantes. Una de las vías para incrementar las ofertas de alimentos es ampliar el cultivo de frutas exóticas y la elaboración de dulces, jugos y otros comestibles tradicionales, como los cucuruchos de coco, el guarapo, la raspadura, los caramelos, las barras de mango, de guayaba, de coco y maní.

Sin embargo, aunque su fabricación no requiere grandes inversiones, en la mayoría de los municipios no los hacen porque se subvalora la utilidad de estos productos. Y algo parecido ocurre con la siembra de higo, manzana, flor de Jamaica, acerola, ajonjolí, maní y ñame.

Es lamentable la falta de iniciativas y la inercia que a veces corroe a quienes deben impulsar la producción de alimentos. En un país bloqueado y sometido a una guerra ideológica, hay que tener voluntad de avanzar, laboriosidad e imaginación para concebir soluciones. Hay que trabajar duro.

Pensar y actuar con creatividad, como nos exige Díaz-Canel, implica diversificar las producciones y aprovechar los recursos que tenemos, especialmente en esos renglones que parecen menores.

La palabra empeñada es clave porque en esta va la vergüenza revolucionaria del cuadro.  ¿Cómo es posible, entonces, que todos los días me digan que se cumple la entrega de carne de res para personas con dietas médicas y para niños, y a fin de mes San Luis, Songo-La Maya y Contramaestre informen que no cumplen? ¿Por qué hay que admitirles a Santiago, Songo-La Maya, Guamá, Mella, Palma y Contramaestre atrasos en la siembra de yuca, boniato, malanga y plátano?  

Hay serias deficiencias en los programas de la Agricultura y las autoridades municipales tienen que revertir esas dificultades.

Para exigir una transformación en la agricultura urbana y familiar de esta provincia, preparé a modo de clase, un autoconsumo eficiente y diversificado para producir conejos, ovejos, leche, pollos. Logré una casa cultivos rústica, la única minindustria del país para la fabricación de panelas a nivel de finca, un patio de referencia para la producción apícola y de hidroforrajes y huertos de frutas exóticas.

Con esto, se proveyó alimentos a casas de abuelos y hogares maternos, un comedor comunitario, y ventas de alimentos al barrio. Logré un centro de capacitación de altos estándares de calidad para la producción de manzana de oro, setas comestibles y piensos alternativos, entre otras acciones… Todo eso fue posible con el apoyo de la Gobernadora, Beatriz Johnson, y del vicegobernador Manuel Falcón. Y no fue fácil, pero se logró.

Sin embargo, cuando se trata de extender esas experiencias en los territorios, la falta de rigor en el trabajo, y el insuficiente control y chequeo de las tareas, conspiran contra cualquier esperanza de obtener buenos resultados.  

Por otra parte, me preocupa Servicios Comunales, las quejas de la población son bochornosas; la situación de los carros fúnebres, los sarcófagos y la recogida de desechos sólidos no da más. Hay mucho incumplimiento, irresponsabilidad e irrespeto al pueblo.

Es inadmisible lo que ocurre en Salud Pública: a diario recibo quejas de la población por la falta de atención en los centros de hospitalización y en los hospitales y las demoras injustificadas en el traslado de las personas que requieren ingreso. Además, falla la información a los familiares sobre el destino y estado de su paciente. Percibo mucho desorden y negligencia en el enfrentamiento a la Covid-19.

¡Esos no son los resultados que el Partido y el pueblo requieren!

¡Son los resultados que los enemigos de la Revolución aprovechan para envenenar a nuestra gente, para seguir promoviendo el odio y la desconfianza en la sociedad próspera y sostenible que queremos construir!

Ponerle corazón a la Patria, sentir que mi Moncada es hoy no pueden ser consignas frías. ¿A qué le ponemos corazón? A nuestros hijos, a nuestros sueños, a nuestra vida.  Bueno, hay que poner esa pasión y esa entrega sin límites al trabajo y al pueblo. Esa es la única manera de mantener vivo el legado de Fidel, y de que el Comandante en Jefe siga invicto más allá de la muerte.

Mantener vivo el legado de Fidel es seguir batallando por la comida del pueblo, por la salud del pueblo, por esa confianza popular que él ganó para la Revolución a fuerza de sacrificios, creatividad, sinceridad y sentido de la justicia y la equidad social. Y ninguno de nosotros tiene derecho a vulnerar esas esencias, que han sostenido durante 62 años la soberanía de este país.

Cada paso que demos hacia atrás, es un paso de avance para quienes pretenden llevarnos al caos. No podemos conformarnos con los incumplimientos de la Agricultura y las deficiencias de Salud y de Servicios Comunales.

Lo que estoy viendo hoy no es un Moncada. El Moncada es el símbolo de hacer posible lo imposible, de utilizar los reveses para impulsar las victorias y de la incondicionalidad ante las urgencias de la Patria… Si no afrontamos estas dificultades, si no asumimos que este es nuestro Moncada, el costo de equivocarnos puede ser muy alto.

El 26 de Julio decidimos prender la llama de Santiago Arde junto al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés. Ese movimiento de renovación, que ahora se encaminará a mejorar las condiciones de las instituciones sanitarias de las comunidades, es una oportunidad para solucionar problemas añejos que lastran la calidad de los servicios médicos.

Santiago Arde nos convoca a “quemar” de una vez por todas, las conductas irresponsables que contribuyen a la propagación de la Covid en los barrios. Por eso, hay que trabajar con cultura del detalle y sin chapucería y con plena conciencia de la importancia de este movimiento en el contexto en que vivimos. La mediocridad puede hacer tanto daño como la falta de patriotismo.

Otra mañana de la Santa Ana en 26 con los jóvenes, pero en el surco con el Presidente Díaz Canel

¡Solo así podremos asegurar que, frente a las carencias, a la Covid y a nuestros enemigos, otra vez VENCEREMOS! 

Tomado de Radio Revolución

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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