Un homenaje para Henry Reeve

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Corresponsalía de Resumen Latinoamericano Cuba

En medio del asedio contra Cuba por parte del Gobierno norteamericano que no cesa, un importante grupo de personas y organizaciones norteamericanas han levantado sus voces para pedir el fin del criminal bloqueo que ejerce el gobierno de EE.UU contra la isla, desafiando la política genocida de su gobierno hacia la mayor de las Antillas.

Prueba de ello es la reciente publicación en el New York Times de un texto donde más de 400 personalidades y artistas exigen en carta abierta al presidente Biden “Deja vivir a Cuba”; la colocación de un gran lumínico en la céntrica Unión Square en Nueva York con mensajes contra el bloqueo: “Cuba Si, Bloqueo No” y el primer envío con 1,7 millones de jeringuillas y material sanitario que su propio gobierno niega a Cuba en tiempos de pandemia.

Esas muestras de solidaridad, en su esencia, traen a la memoria el legado del norteamericano Henry Reeve, el “joven legionario por la libertad” como lo nombrarían los historiadores cubanos.

Casi un desconocido en su propio país, este año 2021 se cumplen 145 años de su caída en combate. Los cubanos le rinden homenaje de manera permanente. La Brigada del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias “Henry Reeve” es su mejor exponente. Decenas de Brigadas llegaron a más 40 países en todo el mundo incluyendo Italia y el Principado de Andorra para salvar las vidas de decenas de miles de personas ante la pandemia de Covid-19. Por su extraordinaria contribución a la humanidad, altruismo, solidaridad y promoción de la Paz ha sido propuesta al Premio Nobel de la Paz 2021 por gobiernos, parlamentos, personalidades y académicos de todo el mundo..

Reeve, paradigma de nobleza, y valentía, nació en Brookling, New York, el 4 de abril de 1850 en el seno de una familia cristiana. Su padre, Alexander Reeve combatió en las tropas norteñas durante la Guerra de Secesión para erradicar la esclavitud. El mismo, apenas un adolescente, fue tamborilero del Ejército de la Unión. Fuertes sentimientos antiesclavistas y humanistas calarían en la personalidad de este joven.

Narran los historiadores cubanos  Pedro A. García y Ramón Barreas que “…al conocer del alzamiento de La Demajagua, acudió a presentarse en la Junta Cubana de Nueva York. Le preguntaron entonces el motivo de su interés por Cuba y su respuesta fue: «Porque ustedes son patriotas» «¿Y usted, de dónde es?», insistieron los cubanos, «De allí donde se muere», replicó.

Llegó a Cuba en mayo de 1869, a bordo del vapor Perrit, apenas 7 meses después de haberse iniciado la Primera Guerra por la Independencia. No era el único norteamericano que venía en la expedición. Eran 200 hombres en total, la mayoría cubanos, y 80 de ellos norteamericanos, entre los que se encontraba el Mayor General Thomas Jordan, quien fungía como jefe militar al frente de la expedición y de quien Reeve, vendría como ordenanza con el sobre nombre de Henry Earl.

No fue la taimada espera del gobierno norteamericano por el desarrollo de los acontecimientos para apoderarse de la Cuba colonial, ni la obstinada obstaculización de cualquier apoyo a los patriotas lo que animó a aquellos 80 norteamericanos. Sino verdaderos sentimientos solidarios con la independencia de Cuba.

La expedición, traía abundantes pertrechos y equipos de guerra para los independentistas. A tres días del desembarco, tuvieron el primer encuentro con el enemigo, y en ese enconado combate bien luchado por ambas partes, derramó por primera vez su sangre en Cuba el joven Reeve.

El misticismo de su historia militar, se inicia ya en esos primeros días. Luego de haber librado batalla resultó apresado con otros de sus compañeros y fusilados.

Los españoles abandonaron los cadáveres. Sin embargo, los impactos de bala que recibió no fueron mortales y logró escapar con ayuda de los mambises que lo encontraron. Ya curadas sus heridas, por su solicitud, fue reincorporado como ayudante del General Jordan, para ese momento nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército Libertador.

Tantas batallas libradas, 400 aproximadamente y 10 heridas de metralla en su cuerpo, lo convirtieron en una leyenda viva.

Entre sus principales hazañas cuenta su participación en el seleccionado destacamento de 35 hombres que encabezado por el Mayor General Ignacio Agramonte, entonces jefe del Camagüey arrebató al ejército español, al Gral. de Brigada Julio Sanguily el 8 de octubre de 1871.

Afirman los historiadores que un joven patriota cubano pidió al Mayor Ignacio Agramonte, que lo asignara al lugar más peligroso de su caballería. «Marche usted al lado del (entonces) comandante Reeve», dijo el Mayor.

En la batalla de Santa Cruz del Sur, 1873, dirigió una carga al machete contra un grupo enemigo con tal arrojo que lo obligó a adentrarse en el mar. Recibió graves heridas en la pierna derecha, que lo mantuvieron hospitalizado por largo tiempo. Fue ascendido entonces a General de Brigada.

Con una prótesis metálica en su pierna y un dispositivo para mantenerse firme sobre el caballo, continúo combatiendo con el mismo arrojo.

Ocupó jefaturas de gran relieve y responsabilidad que evidenciaban la confianza de los jefes mambises más relevantes de la Primera Guerra.

De Reeve, el Generalísimo Máximo Gómez dejaría constancia en su diario de campaña: “Fui recibido atentamente por este cuerpo. Su jefe el Teniente Coronel Enrique Reeve, muy digno de ocupar puesto más elevado, su valor a toda prueba, su infatigable constancia en el servicio de la causa lo hacen un cumplido militar, que le adueñan justa consideración y simpatía de sus superiores y subalternos. No hago otra cosa que justicia al mérito.”

Sin distingo de razas y odiando profundamente la esclavitud, su escolta estaba formada por negros.

Por solicitud propia se incorpora en 1875 a la tropa del General Máximo Gómez que marchaba hacia la región de Las Villas para ser nombrado posteriormente jefe de la 2da. División que comprendía la jurisdicción de Cienfuegos y el occidente de la isla.

Antes había escrito a Gómez: «A mí no me importa la posición. Yo dejaría lo que tengo por cualquier fuerza que vaya a la vanguardia».

Llevó la guerra hasta Matanzas, atacó más de 50 ingenios y ocupó numerosos poblados. Resuelto y audaz, cuentan que aparecía y desaparecía hostigando a las fuerzas españolas.

Sus batallas lo convirtieron en un héroe de leyenda, símbolo de la libertad y la independencia.

Las narraciones del combate donde pierde la vida, el 4 de agosto de 1876 en Yaguaramas, hoy provincia de Cienfuegos, hablan de un combate enardecido, donde Reeve, herido gravemente se resiste a la rendición, y combate cuerpo a cuerpo con el enemigo. Con su caballo muerto rechaza el ofrecimiento de otro y lejos de retirarse, cubre la retirada de su tropa en compañía de apenas unos 15 de sus hombres.

Combatió cuerpo a cuerpo machete en mano y cuando solo quedaba una bala en su revólver, se dispara en la sien para no caer en manos del enemigo. Tenía entonces 26 años y llevaba luchando 7 por la independencia de Cuba.

Un monumento en Yaguarama, Cuba, donde cayó recuerda la gloriosa y legendaria historia del héroe.

En tiempos donde el odio y la mentira intenta imponerse, hay muchos otros inspirados en los mismos sentimientos que acompañaron a Reed, hombres y mujeres del pueblo norteamericano que han extendido su mano solidaria a Cuba lo cual se convierte en el mejor homenaje que hoy pudiera hacérsele.

Un día el pueblo norteamericano  erigirá un monumento en su país natal, mirando al sur, a través del Atlántico, por donde llegó a Cuba como un huracán justiciero.

El Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias “Henry Reeve” cumplió su 15 Aniversario, en medio de una pandemia mundial, un contexto en el que ha significado un gran apoyo para el combate contra la COVID-19 en países de todos los continentes.

Fue constituido el 19 de septiembre de 2005 por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en respuesta a los daños causados por el huracán Katrina a la localidad de Nueva Orleans en Estados Unidos, que dejó alrededor de mil 336 fallecidos y pérdidas valoradas en 75 mil millones de dólares.

Se le denominó “Henry Reeve” en homenaje al joven estadounidense, natural de Brooklyn, Nueva York, que se unió como soldado de línea a un destacamento de patriotas cubanos para incorporarse a la guerra de independencia contra el dominio colonial de España. En la historia de Cuba su ejemplo ha sido un paradigma de ayuda solidaria internacional.

Fuentes consultadas:

Biden «Deja vivir a Cuba», claman más de 400 personalidades …

Portal Cubadebate.cu http://www.cubadebate.cu 23 de Julio 2021

Biden «Deja vivir a Cuba», claman más de 400 personalidades de EE.UU y el mundo. Portal Cubahora https://www.cubahora.cu/
Video lumínico en N.York: https://twitter.com/i/status/1418376105032040453

https://www.cubahora.cu/politica/biden-deja-vivir-a-cuba-claman-mas-de-400-personalidades-de-ee-uu-y-el-mundo 23 de julio de 2021

Recibe Cuba importante donativo de jeringuillas proveniente de Estados Unidos, canal de YouTube de la Agencia Cubana de Noticias
Video arribo donación de solidaridad estadounidense, 23 de julio 2021
https://www.youtube.com/watch?v=SqJBWi3inuM&ab_channel=AgenciaCubanadeNoticias

González Barrios René, Estadounidenses en la Historia de Cuba, Diario Granma, Versión Online 6 de julio del 2015.

García Pedro A y Barreras Ramón, Brigadier Henry Reeve, El joven Legionario de la Libertad. Diario Granma, Versión Online 4 de agosto del 2001

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