Luis Davidson, un matemático que a la distancia de 100 años nos sigue iluminando

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Por Néstor del Prado.

El próximo 10 de septiembre de 2021, se cumplirán 100 años del nacimiento de un cubano excepcional, el Doctor en Ciencias Pedagógicas y en Ciencias Físico-Matemáticas Luis J. Davidson San Juan.

Soy un hombre afortunado. Como me sucedió con otro matemático centenario Raymundo Reguera Vilar, tuve la dicha de ser alumno y después colaborador del doctor Davidson. Por tanto lo que comparto con ustedes tendrá mis testimonios, dos de ellos inéditos

Davidson fue fundador y socio emérito de la Sociedad Cubana de Matemática y Computación, así como miembro de honor de la Asociación de Pedagogos de Cuba, el profesor Davidson dedicó más de 50 años a la enseñanza, y una buena parte de esta a preparar a profesores que forman a su vez maestros de esa asignatura.

En 1963, momento en que trabajaba como inspector nacional de la asignatura de Matemática, Davidson propuso realizar un concurso nacional de esa asignatura para estudiantes de preuniversitario.

La experiencia tuvo éxito y se amplió a otros niveles de enseñanza. Luego Cuba comenzó a participar en las Olimpiadas Internacionales de esa asignatura, en las que ha obtenido importantes lauros.

Desde entonces Davidson fue animador y organizador de esos eventos nacionales, así como jurado y presidente del Comité Internacional para las Olimpiadas en esa materia. Recibió el premio Paul Erdos Award, que otorga la Federación Mundial de Competencias Nacionales de Matemática, por su labor en pro de la educación y la búsqueda de jóvenes talentos en esa ciencia.

Igualmente, y durante la celebración de la XIV Olimpiada Iberoamericana, recibió el reconocimiento de Maestro Fundador de los Concursos y Olimpiadas de Matemática.

En su libro Ecuaciones y Matemáticos; sobre la historia de la matemática viaja por África, Asia, el Mediterráneo, China, India, y también por las culturas maya e inca.

Adentra al lector en la historia de las ecuaciones algebraicas y el desarrollo de los distintos métodos y procedimientos que fueron hallados en el transcurso del tiempo para la solución de problemas que conducen a estas. Igualmente destaca el desarrollo y papel que desempeñó la simbología matemática en la adquisición de nuevos conocimientos.

Aunque se jubiló en 1987, Davidson no dejó de trabajar a favor del estudio de la Matemática. Siguió escribiendo textos y prestando asesoramiento a quien se lo pedía, hasta su muerte el 10 de noviembre de 2011.

Primer testimonio

Conocí a Davidson en una circunstancia difícil  de mi vida de adolescente, al terminar la Secundaria Básica en la Escuela Ramón Campa Delgado de mi natal Palma Soriano.

Resulta que al terminar 9no grado, en las llamadas “pruebas de nivel”, obligatorias para continuar los estudios de Preuniversitario; en Matemática obtuve la máxima calificación, pero en Español y Literatura, estuve a punto de suspender. Pedí revisión de la calificación, y mi padre me acompaño a Santiago de Cuba, para intentar que un funcionario del MINED de la provincia de Oriente Sur, me atendiera y me diera alguna conclusión.

Ese día estaba de visita en la delegación provincial del MINED, un inspector nacional que le llamaban doctor Davidson. El subdirector provincial le sugirió a mi padre que esperáramos para ver si el doctor Davidson en persona podría atendernos. Así fue, cuando nos llamó, él tenía en sus manos mis dos pruebas. Recuerdo que me preguntó cómo era posible que hubiera sacado el máximo en Matemática y hubiera realizado tan mal examen en Español y Literatura. Me habló de sus ideas para organizar concursos de Matemática, tanto de conocimientos como de monitores. Yo era monitor de Matemática en mi Secundaria.

Cuando revisó conmigo la prueba del desastre, me dio una clase sobre José Martí. Ya que en la prueba de nivel la pregunta principal se basaba en un fragmento del artículo Tres Héroes, en que Martí escribió: hay hombres que viven contentos aunque vivan sin decoro, hay otros que padecen como en agonía cuando hay otros hombres sin decoro a su alrededor; en esos hombres…; en otra parte se podía leer: el sol quema con la misma luz con que calienta, el sol tiene manchas, los desagradecidos hablan de las manchas, los agradecido hablan de la luz.

Eran dos preguntas, la primera responder qué tipo de complemento era con que, en “con la misma luz con que calienta”. La segunda era interpretar y poner ejemplo de lo expresado en la primera parte del fragmento.

No detallaré mis errores en ambas preguntas, pero no he olvidado lo que el doctor Davidson me propuso, fue una especie de pacto. Me dijo “Quiero que cuando pases al preuniversitario, seas protagonista en los concursos de monitores y de conocimiento en Matemática; y que me prometas que vas a ponerle más interés a la otra asignatura y en especial a estudiar a fondo la vida y la obra de Martí”. Me comprometí con él, y entonces indicó que no era necesario repetir el examen deficiente.

En segundo y tercer años del preuniversitario, gané concursos provinciales de monitores y de conocimiento en Matemática, compitiendo a nivel nacional. En 1965 obtuve el primer lugar, y en 1966 el segundo lugar. En ambas ocasiones pude compartir en La Habana con el doctor Davidson, quien me dijo que era obvio que yo había cumplido con su primera propuesta; pero que no sabía si también había cumplido la segunda. Le informé que además de monitor de Matemática lo fui de Español y Literatura con la ilustre profesora Zaida Martínez, quien me enseñó a estudiar y aprender de la obra de José Martí.

El segundo

En 1977, siendo yo profesor de la Escuela Vocacional Lenin, y miembro del Equipo Nacional de Entrenadores para los Concursos Nacionales y Olimpiadas Internacionales de Matemática, el Concurso Nacional de ese año se realizó en La Lenin. Allí se albergaron los estudiantes de todas las provincias y se realizaron los exámenes.

Como yo también era Jefe del Centro de Cálculo de la Escuela, Davidson me dio la tarea de hacer unos carteles, impreso en la computadora, con los nombres, apellidos, y provincias de todos los concursantes, para poner en la litera que cada cual ocuparía. La noche antes de la llegada de los concursantes al intentar imprimir dichos carteles que ya tenía programado en Basic de la CID-201-B, la impresora RICOH se encangrejó; y para no incumplir la tarea asignada por Davidson, estuve una buena parte de la madrugada, haciendo a mano esos carteles.

Al llegar en la mañana me dijo que lo acompañara a los albergues para comprobar si todo estaba organizado. Al comprobar que los carteles estaban hecho a mano, me dijo, yo conozco esa letra, y me preguntó que por qué no lo había  hecho con la impresora de la computadora. Lo que se me ocurrió decirle fue que así era más humano. Su respuesta: “eso está bien, la Matemática no puede estar divorciada de los sentimientos humanos”.

El tercero

A principios del presente siglo, en un Congreso Pedagogía, organizado por el MINED, el doctor Davidson fue invitado de honor en un Panel de expertos sobre la enseñanza de la Matemática. Sus palabras tuvieron el acostumbrado brillo de sabiduría y elocuencia para hablar de la historia de la Matemática, de los métodos de enseñanza y de la captación y desarrollo de jóvenes talentos.

Aquejado de una dolencia en la vista, recuerdo que se acompañaba de una gran lupa, para poder leer. Al terminar el encuentro, se formó una larga fila para quienes querían estrechar su mano y felicitarlo por la obra de toda su vida. Yo me puse en la fila, casi al final, cuando me tocó el turno de saludarlo, me miró y me dijo te veo borroso, pero tengo la impresión de saber quién eres; puedes decirme algunas palabras sin revelar tu nombre. Le dije: “cuando yo era un adolescente, allá en Santiago de Cuba, usted me motivo a estudiar la vida y la obra de José Martí, y me conquistó para la causa de los amantes de la Matemática. Me dijo, ya lo sabía, eres mi amigo Néstor, dame un abrazo.

La Sociedad Cubana de Matemática y Computación (SCMC) instituyó el CONCURSO NACIONAL para profesores de Matemática “Luis J. Davidson”. Convocando a  participar a profesores de Matemática que laboran en el subsistema nacional de Educación, en la enseñanza general, politécnica y laboral, adiestrados vinculados a la educación superior, alumnos ayudantes que imparten disciplinas matemáticas, así como trabajadores por cuenta propia que se desempeñan como repasadores de Matemática.

Se han realizado 8 ediciones de dicho Concurso, que consta de la solución de un problema matemático y de la impartición de una clase sobre un tema elegido por el concursante.

La SCMC se propone celebrar el centenario del natalicio del doctor Davidson el miércoles 15 a las 9:30am en la Universidad de la Habana. La asistencia será por invitación.

En esa actividad se entregarán los premios correspondientes a la Olimpiada Internacional de Matemática de Universidades  2019 y 2020; del Concurso Luis J. Davidson de profesores de matemática del curso 2019-2020 y también se hará un reconocimiento a los entrenadores de Olimpiadas de Matemática.

Termino con un llamado a todas las autoridades educacionales de Cuba, a ponerle todo el empeño posible a la continuidad de lo sembrado por el doctor Luis Davidson.

A los profesores y maestros a enseñar la Matemática basado en la capacidad de razonar y no del aprendizaje memorístico.

A los estudiantes que ya aman a la Matemática, a ponerse metas y aceptar retos cada vez superiores para ejercitar su talento; y a quienes le temen o incluso se declaran alérgicos a la  misma, que sepan que esa alegría tiene cura, que podrán encontrar y contar con maestros y profesores que poseen la vacuna contra dicha alergia.

Tomado de Cubadebate.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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