Salvador Allende, victima del terrorismo Made in USA

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Por Cynthia Hernández Mayol

A varias décadas de lo que sucediera infelizmente en Chile, hoy día duele la crueldad humana que conllevó al asesinato del presidente Salvador Allende acompañado de otras atrocidades como la represión al pueblo, torturas a militantes comunistas, persecuciones, desapariciones e incluso fusilamientos. El 11 de septiembre de 1973 significó la consolidación de una de las efemérides más terribles y recordadas en la historia de esa nación y América Latina en general.

El Palacio Presidencial de la Moneda de Santiago de Chile fue el escenario oscuro donde, según describió Galeano, “una gran nube negra se eleva desde el palacio en llamas. El presidente Allende muere en su sitio. Los militares matan de a miles por todo Chile. Ocupa el poder, todo el poder, una Junta Militar de cuatro miembros, formados en la Escuela de las Américas en Panamá. Los encabeza el general Augusto Pinochet”. Era el comienzo de años de desgracias.

Dijeron los golpistas que la causa de muerte fue un suicidio, justificación tan absurda que no fue siquiera capaz de tapar profundas cicatrices. Su cuerpo sufrió el impacto de tantas balas, la escena de traición más cobarde que Pinochet y sus partidarios pudieran proyectar. Pablo Neruda a dos días del siniestro asesinato expuso la forma en que aquella “gloriosa figura … había sido acribillada y despedazada por las balas de las ametralladoras de los soldados de Chile”.

Alejandro Artigas, un bombero en servicios aquel día al entrar a La Moneda ardiendo en llamas, dijo al impactar con el cuerpo de Allende, según una publicación de la BBC, “lo vi muy cerca. Tenía la chaqueta puesta. El resto no era para contarlo”. Quién diría que aquel hombre presenciara de primera mano los inicios del terremoto inhumano que arrasaría con Chile y su gente por casi dos décadas de violencia y terror no solo para esa nación sino para todo el mundo.

El cómo de aquel crimen se mantuvo oculto durante un tiempo. Allende fue aniquilado y su Unidad Popular acribillada dando inicio a aquellos terribles 17 años de dictadura militar que cayeron de sopetón sobre Chile. Anteriormente, había ganado las elecciones de 1970 y las del 73 colmaron la copa de sus opositores para derrumbar cada medida social que había impulsado por quien fuera considerado el primer político chileno en Occidente de orientación marxista.

De acuerdo con una publicación de Cuba Diplomática, en la crónica, La verdadera muerte de un Presidente, Gabriel García Márquez narraba cómo “la contradicción más dramática de su vida fue ser al mismo tiempo, enemigo congénito de la violencia y revolucionario apasionado, y él creía haberla resuelto con la hipótesis de que las condiciones de Chile permitían una evolución pacífica hacia el socialismo dentro de la legalidad burguesa”.  

Nacionalización de la banca y de los grandes monopolios industriales, reforma agraria y disímiles medidas que van desde el marco social en su amplitud, la educación y la salud para todo el pueblo chileno fueron los logros de Allende, los cuales fueron al piso cuando el general Augusto Pinochet, asesorado y apoyado por Estados Unidos, instauró una dictadura militar que acabó con la libertad y los derechos humanos de los chilenos desde 1973 hasta 1990.

Tomado de Cubasí/ Video de Telesur/ Foto de portada: Archivos

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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