Algunas reflexiones sobre el escándalo de “Pandora Papers”

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Por Geraldina Colotti.

Cinco años después de la investigación de los Papeles de Panamá, que reveló los activos ocultos de muchas personas ricas en las empresas offshore de Panamá, ahora viene el escándalo de los Papeles de Pandora. Lo completó la misma red de 280 periodistas de investigación de más de 100 países, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ). Se trata de una organización sin fines de lucro con sede en Estados Unidos y que incluye diversos periódicos como el New York Times o The Guardian.

Hace cinco años fue una fuente anónima quien entregó millones de documentos confidenciales del bufete de abogados panameño Mossack Fonseca al diario alemán Süddeutsche Zeitung. En esta ocasión, el ICIJ muestra el rostro sombrío del capitalismo globalizado y de las finanzas, sus mecanismos ocultos, sus herramientas, sus intermediarios; osea la red de blanqueo de capitales multinacional y sus beneficiarios.

Teniendo en cuenta los nombres que aparecen en la investigación -más de 330 políticos y funcionarios públicos de más de 90 países y territorios, incluidos 35 expresidentes y actuales jefes de estado, jueces, alcaldes y 100 multimillonarios-, se ve la estafa de quien sostiene que los ricos no roban porque no lo necesitan.

Sale a la vista lo que los marxistas saben, o sea que la explotación del trabajo y de los recursos, realizada por todos los medios posibles para lograr el máximo de plusvalía, está en la esencia del capitalismo.

Y, de hecho, destacan los nombres del expresidente argentino, el empresario Mauricio Macri, o del también empresario y actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, y del actual jefe de Estado de Ecuador, el banquero Guillermo Lasso, por nombrar algunos. No podía faltar el círculo del presidente brasileño Jair Bolsonaro. En la investigación aparecen tanto el ministro de Economía, Paulo Guedes, como el gobernador del Banco Central, Roberto Campos Neto. El economista Guedes ideó una reforma tributaria por parte de Bolsonaro para favorecer este tipo de operaciones de capital privado en los mercados financieros. La investigación muestra que ha invertido miles de millones de acciones en Dreadnoughts International Group, que tiene su sede en las Islas Vírgenes.

También es obvio que para liderar el baile o para beneficiarse abundantemente del mecanismo están aquellos personajes e instituciones que, erigiéndose como campeones de la honestidad, la lucha contra la corrupción, el narcotráfico, etc., imponen «sanciones» a los gobiernos que no se arrodillan. Los detractores de la Venezuela bolivariana y de los países socialistas quedan con la boca seca porque, por ejemplo, los más de 120 venezolanos que aparecen son todos ex funcionarios, empresarios y personas ya involucradas en casos de corrupción, pero no aparecen nombres vinculados al gobierno de Maduro.

Por lo contrario, casi todos los representantes del Grupo de Lima están incluidos en la investigación. Los bancos de todo el mundo los han ayudado a crear al menos 3.926 negocios, principalmente a través de un bufete panameño de abogados, conocido como Alcogal, dirigido por un ex embajador en Estados Unidos. Cuentas bancarias por 32 billones de dólares. Cada año, según una investigación del economista Gabriel Zucman, las multinacionales trasladan el 40% de sus ganancias a paraísos fiscales y les quitan a los gobiernos la posibilidad de recaudar impuestos de alrededor de 500 a 600 mil millones.  Pérdida a la que se suman los aproximadamente 200 mil millones en impuestos sobre la renta de las personas físicas. Dinero que se “recupera” gravando más el trabajo.

Casi la mitad de todas las ganancias multinacionales obtenidas en el mundo terminan en paraísos fiscales europeos (los Países Bajos en primer lugar). Estados Unidos lidera el ranking de paraísos fiscales. El Reino Unido, que aumentó su índice de secreto financiero en un 26% y se encuentra entre los 10 primeros, está luchando bien. Recordamos que los bancos británicos mantienen ilegalmente 31 toneladas de oro venezolano, equivalente al 15% de las reservas internacionales de Venezuela.

El exministro de Economía francés, Dominique Strauss-Kahn, exdirector del FMI y miembro de la élite mundial, también tiene su empresa offshore. En su discurso en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad XV), la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez denunció la injusta distribución mundial de recursos para combatir la pandemia Covid-19. El FMI aprobó $ 650.000 millones para las economías del sur, pero más del 63% se destinó a países ricos y ya vacunados, y los $ 5.000.000 millones destinados a Venezuela para combatir el Covid-19 fueron bloqueados por el veto de EE.UU., principal accionista de la FMI.

Las 430 medidas coercitivas unilaterales impuestas por Estados Unidos y sus aliados han bloqueado el comercio exterior de Venezuela. Provocaron una disminución del 99% en los ingresos y pérdidas, solo en el sector petrolero, de al menos un 63%. También se bloquearon los pagos de préstamos solidarios otorgados por Venezuela a los países miembros de Petrocaribe.

En el próximo G20, que tendrá lugar en Roma el 30 de octubre, también los gobiernos capitalistas discutirán cómo sacar algunas migajas de los paraísos fiscales. Mientras tanto, los medios hegemónicos optarán por difundir la noticia que sirva a la idea de que, como en una película de Hollywood, el sistema tiene los anticuerpos para curarse a sí mismo. Como “un perro no se come a un perro”, hay que fingir que se tira un hueso para silenciar al proletariado.

Tomado de Resumen Latinoamericano Argentina/ Foto de portada: Getty Images.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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