Argentina: De amor y política

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Por Adela Segarra.

“La cobardía es asunto
de los hombres, no de los
amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias,
se quedan allí…”

Silvio Rodríguez

Cada momento histórico tiene generaciones protagonistas. Éramos muy jóvenes en los 70 y fuimos protagonistas de un tiempo transformador. Se alinearon el país, el continente en una utopía revolucionaria. Dar todo por la revolución, también era dar la vida.

Militamos en la clandestinidad, en el exilio, la contraofensiva, la apertura democrática. Los 90 nos sorprendieron en la feroz institucionalización del neoliberalismo. Teníamos la convicción que nuestra oportunidad histórica ya había transcurrido. Y lo vivíamos con una mezcla extraña de orgullo y frustración

Pero nuevamente, lentamente el 2000 nos comienza a reencontrar en la política. Solo algunos militaban convencidos y casi motivadoramente el kirchnerismo precoz. Luis, casi sin saberlo nos inspiró. Comienzan a alinearse las perspectivas, el sueño de la patria grande. Nuevamente la historia nos permitió un momento de protagonismo. Néstor me convoca, nos convoca. Yo le entrego mi historia, ya no como un sueño inconcluso sino como posibilidad real de ser parte de la construcción de la ”verdadera“ historia.

Sentí que después de tantos años de lucha, esfuerzo, de vida tan sacrificada y tan demonizada Néstor nos da un lugar no como un cargo sino como reconocimiento. Como una manera amorosa de cuidarnos

Para mi las poesías de Joaquín fueron mi mundo militante. Milité las poesías de Joaquín con la misma entrega, voluntarismo, pasión con las que conforme una familia ensamblada; con la que seguía viviendo casi “proletarizada”; con las que seguía militando. Yo estoy segura que Néstor quiso que muchos de nosotros que expresábamos emblemáticamente esa militancia, tuviéramos institucionalidad en la política.

Néstor leyó la poesía de Joaquín. Con Alicia Kirchner pudimos desentrañar la historia común. Con la muerte de Néstor la poesía de Joaquín se hizo pública. Néstor y Joaquín se fusionaron en las palabras de Joaquín y en la voz de Néstor.

Yo le agradezco a Néstor su amor incondicional un poco idealizado, un poco culposo pero infinitamente generoso con nuestra historia, sus convicciones sorprendentes. A Joaquín su amor tormentoso, revolucionario, su épica. A Luís su kirchnerismo inspirador, su intuición certera, su amor cotidiano.

Tomado de perfil de Facebook / Adela Segarra.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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