¿Cuál fue el destino del presupuesto estatal en el primer año de la pandemia en Cuba?

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Por Oscar Figueredo Reinaldo, Dinella García Acosta y Lissett Izquierdo Ferrer.

Fuertes restricciones y tensiones financieras estuvieron presentes en la ejecución presupuestaria del país en 2020, debido al escenario en el que se desenvolvió la economía cubana, impactado por el recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos y la situación excepcional creada por la pandemia, afirmó Meisi Bolaños Weiss, ministra de Finanzas y Precios, al presentar ante el Parlamento la liquidación del presupuesto del pasado año.

Sin dejar de atender las demandas de financiamientos para el enfrentamiento a la pandemia —para lo cual se destinó 1 676 000 000 pesos—, ni afectar los servicios sociales, en el mes de julio fue necesario ajustar el plan de la economía y del presupuesto, que significó disminuir ingresos y restringir gastos, recordó la titular.

El déficit fiscal, de acuerdo con el informe, se incrementó para respaldar 8 066 000 000 pesos destinados a la reforma general de salarios y pensiones. Sin embargo, “la ejecución de los gastos se comporta por debajo de lo planificado, lo que ratifica la existencia de debilidades que no permiten avizorar con exactitud, objetividad y oportunidad las desviaciones que eviten solicitudes de ajustes innecesarios, en lo fundamental en la entrega de recursos”.

Cuba registró un déficit fiscal inferior al aprobado en 1.758.000.000 pesos, pero tres veces superior con respecto al de 2019. Mientras que la deuda pública creció un 45% en comparación con la del año precedente, debido “a la aplicación de una política fiscal expansiva” para respaldar:

  • Los gastos necesarios en el enfrentamiento a la pandemia fundamentalmente en la salud pública;
  • Los pagos salariales y materias primas y materiales (incluye alimentos y medicamentos);
  • El aplazamiento de aportes de actores de la economía, afectando los ingresos.
  • El incumplimiento desfavorable de la circulación mercantil minorista y de los servicios médicos externos incidió en las fuentes de financiamiento al presupuesto estatal.
  • Según recoge el informe, los ingresos tributarios se mantienen como la principal fuente para el financiamiento de los gastos: constituyeron el 73% del total de los ingresos.

En el impuesto sobre utilidades incidió el hecho de que 267 empresas cerraron con pérdidas, en tanto el aporte de las formas de gestión no estatal disminuyó en un 1%, motivado fundamentalmente por el impacto de la COVID-19 en el ejercicio de las actividades.

En la Salud Pública y la Asistencia Social se registraron gastos por 13.060.000.000 pesos, que respaldaron:

  • 8.300.000 consultas en centros hospitalarios e institutos;
  • 93.000.000 en la atención primaria de salud (incluye los gastos de la COVID-19),
  • Se brindó cobertura a 10.400.000 días pacientes (incluye el consumo de los medicamentos, materiales gastables y reactivos, y otros insumos).

Las principales inversiones estuvieron dirigidas a:

  • Programa de Vivienda (13.865 viviendas terminadas por los presupuestos locales,
  • Para redes, conductoras, alcantarillados, colectores y drenajes y obras de infraestructura vial,
  • Acciones de conservación y protección de la flora y la fauna,
  • Restauración y desarrollo de obras de alto valor patrimonial y de contenido cultura en el casco histórico de La Habana,
  • Política de cambio de la matriz energética del país, fuentes renovables de energía y el incremento de la eficiencia energética.

La Habana y Villa Clara sobrecumplen el superávit planificado; deteriora el resultado presupuestario planificado la provincia de Matanzas, el resto de las provincias cierra con déficit.

Tomado de Cubadebate/ Infografías: Edilberto Carmona Tamayo/ Foto de portada: Irene Pérez.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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