De cara al referéndum gobierno uruguayo intenta maquillar su imagen

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Por Liset García (*) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

Las casi 800.000 firmas recogidas en Uruguay para pedir una convocatoria a referéndum acerca de una ley aprobada por el Ejecutivo nacional sin que apenas fuera debatida, ha puesto a correr al gabinete gubernamental, e intenta enmascarar las medidas que ya ha puesto en vigor en virtud de esa norma, que contiene 135 artículos en franco perjuicio para el pueblo.

En los primeros meses de aplicación de los mecanismos previstos en la llamada Ley de Urgente Consideración (LUC), en cuanto al ajuste de los precios de los combustibles, se aprecia una subida de $16 por litro, casi un 30 por ciento de aumento: de $55 a $71, contrario a la promesa de campaña electoral del actual mandatario Lacalle Pou.

La aplicación de este mecanismo de la LUC dejó en evidencia que el oficialismo mintió a lo largo de la campaña electoral al prometer rebajas en los precios de los combustibles, según denuncia el Doctor en Economía, Mario Bergara, profesor universitario y miembro del Frente Amplio (FA).

En un artículo titulado La LUC y los combustibles: apagar el fuego con nafta, el experto detalla que quienes criticaban la gestión durante quince de gobierno del FA, ahora aplican ajustes casi todos los meses, por encima de la inflación y de los salarios, que están cayendo en términos reales. Mientras que las administraciones frenteamplistas ajustaban el precio usualmente una vez al año, y la oposición lo calificaba de tarifazo aunque estuviera por debajo de la inflación.

Tras la subida, hubo una ridícula baja de apenas $0,5 por litro y quedó en $70,5, valor que rige actualmente, ya que el gobierno decidió no aplicar las recomendaciones que sugerían nuevos aumentos de precios en octubre y noviembre, y “casualmente” hasta marzo o abril, fecha prevista para efectuar el referéndum contra la LUC.

Lo que el gobierno prometió fue bajar los combustibles, y lo que hizo fue aumentarlos. En cinco meses, reseña el economista, la nafta subió 28% y el gasoil 26%. En el mismo período los salarios subieron apenas 2,4%. Y esas tarifas representan un peso creciente en el ingreso de las familias.

En los 15 años de gobiernos frenteamplistas los salarios de los trabajadores crecieron sistemáticamente y varios puntos porcentuales por encima del precio de los combustibles.

De cara al referéndum, la derecha gobernante lo que hace es esconder la LUC, no aplicarla, o hacerlo en cuentagotas, según su conveniencia política. “Aquellos que acusaban al Frente Amplio de hacer política fiscal con las tarifas para financiar políticas públicas en beneficio de la población, hoy las utilizan para hacer política electoral con el objetivo de defender una ley impopular e inconveniente”, afirma Vergara.

Está claro, advierte, que no era necesaria una ley para ajustar los combustibles y menos aún de manera urgente. El gobierno desde el primer día de su mandato podía hacer ajustes. Ha quedado demostrado que se trata de un mal mecanismo, que carga sobre los hombros de hogares y empresas las fluctuaciones del precio del barril de petróleo en el mercado internacional y del precio del dólar.

(*) Periodista cubana de la Revista Bohemia.

Foto de portada: Getty Images

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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