El capitán cebollita se va, por unos dólares más

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Por José Luis Méndez Méndez (*) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

Haz lo que yo digo y no lo que yo hago, parece repetirse en el folletín escrito por el alentador subversivo, quien en el primer acto de su intento de puesta en escena, prefirió auto eliminarse, antes de llegar al último y recibir el contundente repudio de sus seguidores por el imprevisto y huidizo desenlace. Ya sus críticos en Miami, habían vaticinado que le faltaba madera para llegar al final y no estaban equivocados, su fugitiva salida, cabizbajo, ataviado de negro y sin flor nevada así lo demostró, era la vívida imagen de un vencido.

Los alientos recibidos en sus tertulias de embajadas, ni sus entrevistas allí con asesores dedicados al espionaje que lo incitaron en sus planes, fueron suficientes para llevar adelante su afán subversivo, la respuesta decidida del pueblo dispuesto a defender sus conquistas hasta el último aliento y la reafirmación de la consigna de Patria o Muerte, frente a la genuflexión de su versión cantada, con matices anexionistas entonada por porosos de mente, atentos a los cantos de sirena de la décima tercera administración, ahora demócrata, que ha intentado en vano someter a la irredenta Isla.

El devenido turista, llegó a España, después de estar escondido en su casa varios días, sin tener lo que necesitaba para salir a la calle a demostrar lo prometido. Prefirió asumir el protagónico de víctima asediada para provocar el ridículo de sus hinchas, que comenzaron a falsear sobre su ignoto paradero con un toque místico como el del plumífero Magdiel Castro, quien desde Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, con lágrimas en los ojos imploraba la aparición con vida de su caro guía, quien plácidamente, en su casa, preparaba los bártulos para el abandono del “Archipiélago”, en ruta de colisión con los patriotas cubanos, que con el apoyo de la solidaridad internacional estaban prestos a enfrentar la provocación, mientras incautos esperaban la puesta en marcha del drama anunciado por el advenedizo corifeo.

El caso del dúctil Castro, es peculiar, profesional universitario gracias a la Revolución, que le dio las facilidades gratuitas para llegar a ese nivel, ahora intoxica desde Bolivia, donde lleva un año y medio en “tránsito”, su último trámite fue el catorce de febrero de 2021, según fuentes de la DIGEMIG del Ministerio de Gobernación.

Fue testigo de las secuelas del horrible golpe de Estado en ese país en noviembre de 2019 y lo que significó para el pueblo boliviano, en represión que llegó hasta la masacre, donde los crimines de odio se produjeron como estilo de imponerse por la fuerza y a pesar de esa vivencia cruda y nunca vista por él un ser sensible, propone una receta similar para su pueblo.

Ahora que su inspirador espiritual toma vacaciones europeas, aspira a ocupar su lugar desde el exterior, para mover los hilos de la contrarrevolución interna.

Este “tapadito”, es licenciado en microbiología por la Universidad de La Habana, pero, antes de cumplir su servicio social en el Centro de Ingeniería Molecular (CIGB) abandonó Cuba.

El citado, de modales finos, voz peculiar, difícil de describir. Quienes lo han escuchado y visto han palpado, ternura y sencillez contagiosas. Sus ojos, que miran directo, sugieren candor, que combina con el movimiento de sus manos que tratan de dar fuerza a su exposición.

Desborda vanidad cuando afirma ser “una pieza clave en el ecosistema de los jóvenes cubanos, también para las redes sociales y para el ansiado cambio en la Isla”. Nada más presumido, para quien intenta pescar en el río revuelto, que dejó su espantado líder.

En una entrevista afirmó: “Te sorprendería si te cuento que trabajo 12 horas al día. Es muy difícil lograr la inmediatez en Twitter y a la vez trabajar. Es un reto que me pongo. Cuando hay sucesos importantes dejo mi trabajo entro al baño y tuiteo. Te sorprendería la rapidez con que conformo los tuits en esas condiciones”.

“Para mí twitter es mi tribuna, es la vía mediante el cual me desahogo, expreso mis íntimos sentimientos, mis puntos de vista sobre la actualidad de mi país. Para mi expresarme con libertad es una deposición y para eso utilizo mi cuenta”. Así de fatuo se externa este amplificador desempleado en la actualidad, al cobijarse en lares europeos, su mentor. ¿Qué hace este enemigo de los procesos democráticos en Bolivia, país que está asediado, difamado y abocado a provocaciones similares como las que gesta el citado Magdiel Jorge Castro?

(*) Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, «La Operación Cóndor contra Cuba» y «Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba». Es colaborador de Cubadebate y Resumen Latinoamericano.

Foto de portada: Twitter

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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