El peregrino que navega absuelto

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Por Liset García/ Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

Porque de la muerte se vuelve, de la nada jamás, el trovador Vicente Feliú, dedicó este 25 de noviembre su primer concierto después de meses larguísimos de encierro a ese peregrino que volvió a navegar con toda la historia absuelta en sí mismo. Fidel está, asegura el músico citando a Juan Gelman, en esa estaca donde levantó su corazón, el único que tuvo, y lo desplegó en el aire como una gran bandera.

En el rencuentro con su público en la acogedora sala-teatro Armando Hart de la Biblioteca Nacional, con su peculiar desenfado y sencillez, Feliú contó de sus hallazgos en este tiempo, que lo sorprendieron tanto como no haberse contagiado con la covid.

Encontró textos de canciones, que creía perdidos, y encontró música. ¡Oh!, gracias por esos descubrimientos. Los que creemos en él hallamos a un trovador renovado y atento a su realidad. Como él mismo dijo, son canciones escritas en 1974, 1990 y 1993, que pudieran ser de ayer o de mañana por la mañana.

Así, guitarra en mano, habló de nostalgias, de resplandores de amor, de olvidos, de caminos escogidos, de valor, amaneceres, rezos, deber, fe… de presente y pasado, y de futuro. Y también de justicia y de reverencia, como la que necesita Ana Belén Montes, quien sacrificó su tranquilidad, su juventud, su tiempo, y sigue presa en Estados Unidos.

Junto a uno de sus invitados, el guitarrista Alejandro Valdés, que habitualmente acompaña a Vicente, trajo a Sindo Garay con su Perla Marina, un “homenaje a los que llegaron antes”. Y a la actriz Corina Mestre tocó poner voz, como solo ella sabe hacerlo, al poema de Gelman dedicado a quien colocó su corazón en una estaca para “desplegarlo como bandera, como un fuego encendido contra la noche oscura, como un golpe de amor en la cara del miedo…” Al final el poeta descubre que “Fidel es un país”.

Para Fidel también llegaron otros versos de la argentina Paula Ferré, porque es hombre de viento, de arena y fuego, hombre futuro, hombre ternura, hombre trabajo, hombre de altura… Esa canción incluida en un audiovisual de homenaje formó parte del programa del concierto. A la misma hora fue visto en varias naciones de nuestra región.

Y como si quisiera convencer de su honestidad como artista, de su compromiso con el país que tiene bajo sus pies, y con las ideas que defiende, Vicente Feliú, de pie frente a los amigos que este 25 de noviembre lo acompañaron, confesó otra vez que es feliz abriendo una trinchera, que quiere ser machete en plena zafra, bala feroz al centro del combate, y se va al viento de una razón que no permite espera. ¡Y le creemos!

(*) Periodista cubana de la Revista Bohemia.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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