El presidente de Bolivia encabeza una marcha masiva en defensa de la democracia

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El presidente boliviano Luis Arce encabezó los primeros kilómetros de una marcha masiva de sectores sociales rumbo a La Paz, convocada por el oficialismo en defensa de la democracia frente a supuestos afanes subversivos de la oposición derechista.

«Un pueblo marcha porque quiere hacerse escuchar (…); el pueblo boliviano hoy marcha para reivindicar y decir que su apuesta es la democracia», proclamó Arce en el acto de inicio de la Marcha por la Patria, de 200 kilómetros, convocada y organizada por el expresidente Evo Morales (2006-2019) y otros líderes sociales.

La manifestación, que culminaría este martes en La Paz, fue calificada por Morales y otros dirigentes como demostración de fuerza del oficialismo frente a las amenazas de golpe lanzadas por comités cívicos regionales y otros grupos opositores que convocaron recientemente a un paro nacional.

Arce, Morales y líderes sociales como el ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Harachi, partieron a la cabeza de la marcha en el pueblo de Caracollo, seguidos por millares de dirigentes y miembros de base de organizaciones sindicales, campesinas, además de autoridades y políticos oficialistas.

Se movilizan sectores populares para respaldar además la gestión de gobierno del presidente Luis Arce

Organizaciones y movimientos sociales de Bolivia, encabezados por el Movimiento al Socialismo (MAS), iniciaron este martes desde la localidad de Caracollo, en el departamento de Oruro, una marcha por la patria y en defensa de la democracia, mediante la que rechazan los intentos de golpe de Estado de la derecha y respaldan la gestión de gobierno del presidente Luis Arce.

Los movilizados prevén recorrer en siete días cerca de 200 kilómetros y arribar a La Paz el próximo 29 de noviembre. El recorrido permitirá movilizar a sectores del pueblo, a las mujeres, campesinos, trabajadores y jóvenes.

También buscará aglutinarlos en torno a prioridades de la gestión de Arce como la reanimación económica del país y la impartición de justicia para las víctimas de las masacres cometidas por las autoridades de facto en Sacaba y Senkata, entre otras.  

Se prevé que la llegada de la marcha a La Paz ocurra en medio de una gran concentración popular.

Previo a la salida, se efectuó en Caracollo un acto de masas en el que también participaron el presidente Arce y el vicepresidente, David Choquehuanca.

Ante miles de personas allí congregadas, Arce dejó claro que si la derecha no quiere respetar la voluntad popular plasmada en las urnas, entonces el pueblo la hará respetar en las calles, con la marcha Caracollo-La Paz.

A su turno, el expresidente Evo Morales denunció que la derecha intentará nuevos golpes de Estado porque no pueden ganarle al pueblo mediante el voto.

Recordó que gracias a la conciencia del pueblo se recuperó la democracia en los comicios de octubre de 2020, cuando el MAS ganó con más del 55 por ciento de los votos.

Aseguró que la oligarquía quiere un Estado colonial y no Estado plurinacional, y no le perdona al Gobierno popular la nacionalización de los recursos naturales, acto que expresa su carácter antiimperialista y anticapitalista.

Sobre el reciente intento de desestabilización, Evo denunció que el paro convocado por los llamados movimientos cívicos dañó la economía popular, no de las corporaciones propietarias de los grandes supermercados.

Además de Arce y Choquehuanca, confirmaron su intención de participar en la marcha los presidentes del Senado, Andrónico Rodríguez, y de la Cámara de Diputados, Freddy Mamani, entre otras autoridades.

Durante el acto, Evo también trasmitió al presidente Arce que el 29 de noviembre reventará La Paz con el respaldo multitudinario del pueblo al sistema democrático y al clamor de justicia a las víctimas de Sacaba y Senkata.

La movilización popular que genera la marcha por la patria y la democracia también devienen respuesta a las declaraciones la víspera de uno de los líderes del golpe de Estado de 2019, Luis Fernando Camacho.

El actual gobernador del departamento de Santa Cruz anunció a los medios que comenzaría una campaña para impulsar el federalismo en Bolivia. Dijo que se opondrá al centralismo que promueve el MAS, al que responsabilizó de la crisis económica del país.

De acuerdo con el presidente Arce, las malas decisiones del Gobierno de facto de Jeanine Áñez provocaron que la economía boliviana cayera en un año 11.1 por ciento y le generaron al país una deuda externa e interna en el orden de los 4.900 millones de dólares.

Tomado de Sputnik y Telesur / Foto de portada:  @abi_bolivia.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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