Una vez más el doble rasero de Estados Unidos

Compartir

Por José Luis Méndez Méndez (*) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Este proceder encaja con la visita de altos funcionarios estadounidenses a Ecuador, durante las manifestaciones indígenas contra la administración del presidente Guillermo Lasso, sacado de los “Papeles Pandora”, como uno de sus principales accionistas en paraísos fiscales. La represión policial contra los protestantes fue brutal y justificada por los emisarios de Joe Biden, como necesaria para mantener el orden, lo cual contrasta con el pedido de bombardear e intervenir en Cuba, cuando con legítimo derecho las fuerzas del orden sacaron de las calles a los saqueadores, agresores, asaltantes y ladrones, quienes escudados en aparentes “manifestaciones pacíficas”, crearon el caos en ciudades cubanas.

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, comenzó en Ecuador su primera gira por América Latina desde que accedió al cargo. Se reunió con el presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, y su ministro de Exteriores, Mauricio Montalvo, antes de seguir viaje rumbo a Colombia, donde se encontró con su presidente, Iván Duque, y su vicepresidenta y canciller, Marta Lucía Ramírez.

El visitante estadounidense fue recibido en medio de manifestaciones antigubernamentales encabezadas por el movimiento indígena, similar a lo acontecido años atrás con el apoyo que brindó el rollizo Mike Pompeo, el secretario de Estado en época de Donald Trump, cuando el entonces presidente de Ecuador, Lenin Moreno, reprimió a manifestantes pacíficos contrarios a las medidas neoliberales que emprendía.

Para acuñar el porqué estaba allí, expresó: “Sabemos que en las democracias hay momentos en los que, por circunstancias excepcionales, es necesario tomar medidas para atender situaciones de urgencia y de emergencia como la que vive ahora Ecuador. Lo entendemos y lo apoyamos”. En clara alusión a la represión ejercida por el gobierno ecuatoriano para controlar a los manifestantes.

Ni una coma diferente, tanto republicanos como demócratas aprueban la represión contra las manifestaciones, ocurridas durante los gobiernos de Lenin Moreno, antes, y ahora, de Guillermo Lasso.

El denominador común de las protestas es la aplicación de medidas neoliberales, de recortes sociales, el entramado de corrupción en las altas esferas gubernamentales y el destape de los vínculos del Presidente con el lavado de dinero, salido a relucir en los mencionados Papeles de Pandora, que lo vinculan a 14 operaciones en paraísos fiscales.

Cuando el Secretario de Estado había abandonado Quito y viajaba a Bogotá, los violentos choques entre manifestantes y la Policía en varias ciudades ecuatorianas habían dejado 37 civiles detenidos y cinco heridos.

De acuerdo con la agencia EFE, videos en redes sociales mostraron bloqueos con ramas, piedras y fuego, así como enfrentamientos de menor intensidad en provincias como Imbabura, Cotopaxi y Azuay, en la Sierra andina y Guayas. Grupos de derechos humanos han denunciado algunos incidentes de un presunto uso excesivo de la fuerza por agentes policiales.

La marcha en contra del Presidente ecuatoriano en Quito terminó en un enfrentamiento entre los manifestantes y la Policía, que utilizó gases lacrimógenos, idénticos a los enviados a Bolivia durante el golpe de Estado de 2019, para dispersar a los participantes. Además, según la organización Fundamedios, siete periodistas fueron agredidos por la Policía Nacional.

En tanto, Leonidas Iza, el líder indígena que convocó a las movilizaciones, anunció un segundo día de resistencia a nivel nacional y ha hecho un llamado a todas las estructuras y organizaciones sociales a sumarse en contra de las políticas neoliberales impuestas por el Gobierno de Ecuador.

Desde que llegó a la presidencia en enero de este año, Joe Biden no ha hecho grandes anuncios ni tomado grandes decisiones respecto a América Latina, y algunos analistas lo acusan de no contar con una agenda para la región.

Sin embargo, Estados Unidos, conserva importantes intereses en América Latina, región que da síntomas de emerger tras lo peor de la pandemia de covid. La visita de Blinken será la oportunidad para abordar asuntos que preocupan a Washington.

Por otra parte,  voceros estadounidenses acostumbrados a inmiscuirse en los asuntos internos cubanos para criticar lo que les parece, sin mirar al interior de su país, han cuestionado los procesos legales que se siguen con apego a la ley y todas las garantías procesales contra los asaltantes, agresores y mal habientes, que generaron caos en el pasado verano, sin embargo una nota reciente de la agencia española EFE, difundió que el fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, defendió este jueves la investigación del Departamento de Justicia estadounidense del «intolerable asalto» al Capitolio del pasado 6 de enero, en el que murieron cinco personas, después de que legisladores estadounidenses de origen republicano hayan criticado esas pesquisas. Recordar que los malhechores participantes el 11 de julio, merodearon el Capitolio Nacional, sede de la Asamblea Nacional cubana con ánimo de ocuparlo.

En una audiencia ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Garland aseguró que tiene una «gran confianza» en los fiscales federales encargados y quienes, a su juicio, «están haciendo exactamente lo que se espera que hagan» en una de las investigaciones «más complejas y grandes» de la historia del país.

«La violencia que presenciamos ese día fue un asalto intolerable, no solo al Capitolio y al valiente personal policial que buscaba protegerlo, sino también a un elemento fundamental de nuestra democracia: el traspaso pacífico del poder», señaló Garland en su primera audiencia ante ese comité.

De acuerdo con su testimonio, el Departamento de Justicia está llevando a cabo un «esfuerzo extraordinario» para que los implicados en ese evento rindan cuentas ante la Justicia estadounidense.

El asalto al Capitolio, que se saldó con 5 muertos y 140 agentes del orden agredidos, tuvo como objetivo impedir que el Congreso ratificara la victoria de Biden en las elecciones de noviembre, como resultado de las alegaciones sin pruebas del ex presidente Donald Trump, de que hubo fraude en los comicios. El principal promotor e instigador del asalto fue el derrotado Trump, con sus discursos corrosivos que incitaban a la violencia y al odio. Por magia de la Justicia estadounidense ha quedado impune

El Fiscal Garland dijo, que hasta ahora unas 650 personas han sido imputadas por cargos relacionados con el asalto de enero, incluidas 165 personas acusadas de delitos de agresión a la autoridad. Qué bien tipificado están los delitos cometidos en ese censurable hecho, mientras piden amnistía para los delincuentes en Cuba.

El fiscal general hizo esta defensa de la investigación, que lleva once meses en desarrollo del departamento que lidera después de que varios legisladores republicanos, como Louie Gohmert, representante por Texas, criticaran las maneras de proceder del poder judicial estadounidense.

Ese doble rasero también se aplica en la ciudad de Miami donde durante semanas la policía agredió a turistas en la animada Miami Beach, alegando que perturbaban el orden y la ciudad no fue bombardeada ni ocupada por tropas nacionales.

 

(*) Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, «La Operación Cóndor contra Cuba» y «Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba». Es colaborador de Cubadebate y Resumen Latinoamericano.

Foto de portada: El Periódico. 

 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Dejanos tu comentario

A %d blogueros les gusta esto: