María Guadalupe Guzmán, tras la evolución de los virus

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Por Flor de Paz/ Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

La Doctora Guadalupe Guzmán Tirado ha dedicado más de 40 años de su vida a estudiar el dengue. Entre las principales investigaciones que ha protagonizado se cuentan las relacionadas con los tipos de virus que provocan la enfermedad, la respuesta inmune humana ante estas infecciones y el comportamiento clínico en el adulto. Como viróloga, sus esfuerzos también han estado dirigidos a mejorar los métodos de diagnóstico, identificar factores de riesgo del dengue grave y al desarrollo de una vacuna cubana contra estos microorganismos.

En ese universo de hallazgos y conocimientos, ha transcurrido buena parte de la vida profesional de la Doctora Guzmán, hoy la representante de Latinoamérica y primera científica del Caribe en recibir el Premio Internacional “La Mujer y la Ciencia” (2022), que otorgó la Fundación L’Oréal y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) a cinco eminentes investigadoras procedentes de las cinco regiones del mundo.

El reconocimiento, se suma a las múltiples responsabilidades que en el ámbito nacional e internacional tiene asumidas la Doctora María Guadalupe: jefa del Centro de Investigación, Diagnóstico y Referencia del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (IPK); presidenta de la Sociedad Cubana de Microbiología y Parasitología; directora del Centro Colaborador OPS/OMS para el estudio del dengue y su control; académica de Mérito de la Academia de Ciencias de Cuba; de la Academia Mundial de Ciencias y de la Organización de Mujeres Científicas para el Mundo en Desarrollo.

De acuerdo con un comunicado de la UNESCO, los estudios de la experta cubana han hecho posible comprender mejor la patogénesis del dengue, el tratamiento de sus síntomas y su prevención, conocimientos que contribuirán a contrarrestar los embates de una enfermedad que infecta cada año a entre 50 y 100 millones de personas en el mundo.

Por otra parte, la pandemia de la Covid-19, ocasionada por el Sars-CoV-2, ha ocupado el centro de atención de la Doctora Guzmán durante los dos últimos años. “El virus cambia y hay que estar pendiente”, dijo en una entrevista reciente a la Agencia Cubana de Noticias.

“Estos meses han sido muy estresantes, pero el hecho de haber estado y estar en una situación tan compleja enseña mucho. No me arrepiento de permanecer en la primera línea ni de irle de frente a cada reto que impone este virus que nos hace ganar en conocimiento y capacidad de análisis”, añadió.

Ante este nuevo desafío, la jefa del Centro de Investigación, Diagnóstico y Referencia del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”, junto a 25 expertos del mundo, también tiene la misión de seguir investigando cómo surgió el SARS-CoV-2, pues en octubre de 2021 fue incluida en el nuevo Grupo Científico Asesor de la Organización Mundial de la Salud sobre el Origen de Nuevos Patógenos.

El dengue

Dispersos en ecosistemas que desbordan las regiones tropicales, los cuatro serotipos del germen (1, 2, 3 y 4), trasmitidos a los humanos mediante la picadura de los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, provocan la enfermedad en espacios de tiempo diferentes.

Cada contagio con uno de ellos es único, pero si transcurrido meses —o incluso 20 años— la persona entra en contacto con otro, es capaz de desarrollar la forma más peligrosa del padecimiento. “De manera que una segunda infección ha sido asociada al padecimiento del llamado dengue grave (o hemorrágico)”, explicó la científica en una entrevista para la revista Juventud Técnica.

En este sentido, añadió que el equipo científico del departamento de Virología del IPK ha protagonizado importantes avances en el conocimiento del dengue a nivel mundial. “Entre ellos, observaciones epidemiológicas y virológicas que han concluido que los individuos de ascendencia europoide corren mayor riesgo de desarrollar dengue hemorrágico.

“Vimos que hay nexos entre la etnia del individuo y el grupo de genes asociados a la sensibilidad o resistencia para padecer la forma grave de la enfermedad”.

Los cambios que el virus experimenta en esos episodios, es otro elemento que el grupo científico ha vinculado a la gravedad de las epidemias, en términos de casos hemorrágicos contra el total de casos.

Asimismo, en el Departamento de Virología del IPK fueron desarrolladas investigaciones pioneras, relacionadas con el daño de órganos (miocarditis, encefalitis, hepatitis, manifestaciones neurológicas) en personas que padecieron las dos formas en que se presenta la patología.

Del trabajo científico sistemático encabezado por la institución cubana, también resultó la nueva clasificación que en 2009-2010 aceptó de la OMS para esta enfermedad: la de dengue y dengue grave (la antigua es dengue y dengue hemorrágico).

Cuba desempeñó un papel líder en este cambio que conceptualiza mejor el manejo del paciente y la identificación de cuándo un caso puede evolucionar a la gravedad, afirma la doctora Guzmán.

“Los signos de alarma (vómitos persistentes, dolor abdominal o mucho decaimiento) de la forma grave alertan al clínico de que esa persona tiene que ser ingresada, hidratada y mantenida bajo una vigilancia estricta”.

En cuanto a la búsqueda de un inmunógeno contra el dengue, este es un proceso que ha transcurrido con una dificultad fundamental: debe obtenerse una formulación tetravalente, capaz de lograr una protección duradera contra los cuatro serotipos.

“De lo contrario, la misma vacuna podría ocasionar en el inmunizado el llamado efecto de inmunoamplificación. Cuando se produce este fenómeno, el anticuerpo de la primera infección se une al segundo virus y facilita su entrada a la célula, de forma tal que muchas de estas son infectadas y la viremia es mayor. Dicho proceso lleva a la permeabilidad vascular (se abren los capilares y el líquido sale) y, por tanto, se presenta el desarrollo de la forma grave o hemorrágica”, advirtió Guzmán.

La Doctora Guadalupe Guzmán Tirado es autora de más de 300 artículos científicos y publicaciones cortas, incluyendo dos hipótesis, siete patentes y 20 capítulos de libros. Es investigadora principal de más de 70 proyectos de nacionales e internacionales y profesora Titular con más de 130 cursos en Cuba, Estados Unidos, Latinoamérica y el Caribe, publicó la ACN.

“En 2012 recibió el Premio al Mérito Científico del Minsap, máxima distinción que otorga ese organismo y que reconoce la huella de científicos que han sido paradigmas en su labor profesional. Es miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Inmunología, miembro del Consejo de la Sociedad Internacional de Enfermedades Infecciosas y del jurado que otorga el Premio de Microbiología Carlos Juan Finlay, de la Unesco”.

(*) Periodista cubana especializada en temas científicos y Directora de Cubaperiodistas.

Foto de portada: ACN

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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